Argentina críticó a Uruguay por "no colaborar" en la causa en torno al dragado del canal Martín García

Política

En un nuevo comunicado, la Cancillería aseguró que aún "no ha logrado la colaboración" del país vecino "para dilucidar responsabilidades en los supuestos actos impropios" denunciados por su Tribunal de Cuentas.

El gobierno nacional criticó este domingo a su par uruguayo por no colaborar en el esclarecimiento de responsabilidades en los "supuestos actos impropios denunciados" en el proceso de licitación para el dragado del Canal Martín García, en el río de la Plata, una vía fluvial que ambos países comparten.

La Cancillería emitió esta noche un comunicado con el título "¿Quién protege a Riovía?", en referencia a la empresa de capitales holandeses que tiene a su cargo las tareas de mantenimiento y profundización del canal, y que fue vetada por la Argentina en la licitación para continuar los trabajos.

El Ministerio de Relaciones Exteriores indicó que "a menos de 24 horas de la apertura de ofertas para las obras no ha logrado la colaboración" de Uruguay "para dilucidar responsabilidades en los supuestos actos impropios denunciados por su Tribunal de Cuentas basado en documentación secreta que la Argentina no ha logrado acceder".

Cancillería explica que en diciembre de 2010 las autoridades uruguayas solicitaron "analizar la contratación directa de la empresa Riovía para el dragado y profundización del Canal Martín García".

La misma postura, resaltó el comunicado oficial, "reiteró" el canciller uruguayo, Luis Almagro, en una reunión realizada en marzo de 2011, pero Argentina, agregó el texto, indicó que "se debía llamar a licitación internacional" por instrucciones de la presidenta Cristina Fernández.

"Sorpresivamente, el día 16 de marzo la delegación uruguaya suspende las reuniones de marzo y abril y recién se presenta el 3 de mayo donde se le hace entrega de una versión muy avanzada de los pliegos del llamando a licitación que podrían anunciarse el día 30 de mayo", sostuvo el escrito.

La Cancillería aseguró que "inmediatamente" se inició "una campaña mediática" en Uruguay que se centró en la figura de embajador Francisco Bustillo "y el supuesto intento de sobornarlo".

Bustillo estuvo al frente de la representación diplomática en Argentina entre 2005 y 2010.
"Los días pasan, el escándalo crece y el silencio de Bustillo es más que llamativo.

Para colmo, unos días después otro embajador uruguayo, Julio Baraibar, declara por radio (que) 'Bustillo me contó con detalle que lo habían querido sobornar, que se había negado a aceptar la oferta y que había informado a sus superiores'", expresó la Cancillería.

Y abundó: "Si bien días después fue desmentida la versión, los mismos dichos fueron incluidos en el informe del Tribunal de Cuentas del Uruguay que sembró dudas acerca del proceso licitatorio".

"Si el gobierno uruguayo desea, realmente, investigar los actos que involucran al embajador Bustillo y la empresa Riovía", dijo la Cancillería, debe "preguntarse por qué a pocos días de finalizar los pliegos para el llamado a la primera licitación internacional aparecen centenares de artículos sobre un supuesto intento de coima que de haber ocurrido lo fue dos años antes y al cual ni el embajador Bustillo ni el canciller Almagro jamás se refirieron ni enviaron a la justicia ni consideraron importante comunicarlo a las autoridades argentinas".

El Gobierno nacional, indicó el comunicado, "mantendrá su objeción" a la eventual presentación como oferente de Riovía".

"Solicitamos al Uruguay que adopte la misma posición", finalizó el escrito. Durante la jornada, la diputada nacional por el GEN-FAP Margarita Stolibzer había criticado al canciller Héctor Timerman por "seguir sin clarificar el rol" que tuvieron "los funcionarios involucrados" en la concesión del dragado.

Según la legisladora, Timerman "jamás respondió" al pedido de informes sobre las presuntas irregularidades de las obras en el canal binacional que presentó en mayo pasado en el Congreso.

Dejá tu comentario