El asesino prófugo cayó por llamar a un "delivery" de comidas

Sociedad

Marcelo Segovia fue condenado a 29 años de prisión por el crimen de Emiliano Martinó. Una semana después, escapó de la cárcel vestido de mujer.

Marcelo Segovia, quien había sido condenado el 13 de julio último en juicio oral a 29 años de prisión por el crimen del comerciante Emiliano Martinó y que se había escapado una semana después de la cárcel de Florencio Varela, fue detenido anoche en un campo del municipio bonaerense de Luján, tras realizar un llamado a un "delivery" de comidas.

Fuentes policiales confirmaron que la detención la concretó personal de la DDI de Quilmes pasadas las 23 horas sin que el prófugo opusiera resistencia.

El ministro de Seguridad y Justicia bonaerense, Ricardo Casal, precisó hoy que Segovia eludió cuatro "allanamientos por pocos minutos" antes de ser apresado nuevamente y que fue recapturado en Luján cuando llamó a un "delivery" de comidas, luego de que la Policía bloqueara el contacto con sus conocidos.

Casal, además, volvió a admitir que el convicto había logrado fugarse "de una manera no menos que sospechosa", aunque argumentó que, por ese motivo, el escape derivó en la "separación de funcionarios" del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB), como la del director del presidio de Florencio Varela, el prefecto mayor Raúl Martínez.

"Con cada allanamiento, estábamos más cerca", comenzó el relato de la recaptura Casal y agregó que "hubo tres allanamientos en el barrio Ejército de los Andes, (más conocido como) 'Fuerte Apache', en Ciudadela, donde (Segovia) logró escaparse".

El funcionario contó que, "luego, hubo uno más en (Villa) Tesei (partido de Hurlingham) y, por minutos, no fue recapturado".

"Hasta que, habiéndosele hecho un cerco, se logró una pista a través de una conexión que tenía con un detenido de (el partido) de Mercedes", relató.

Casal agregó que, "luego de un seguimiento a un joven que le llevaba comida, porque no tenía alimento" debido a que la Policía bloqueaba el contacto con sus conocidos, "logró detectarse anoche el lugar donde estaba alojado en Luján y, una vez que se aseguró el lugar, actuamos".

Segovia se fugó de la cárcel de máxima seguridad del partido bonaerense de Florencio Varela, apenas una semana después de haber recibido la condena por el crimen de Emiliano Martinó en 2010. La víctima quedó en medio de un fuego cruzado entre policías y ladrones, de los cuales uno también murió y los otros tres fueron juzgados y condenados a penas de entre 26 y 29 años de cárcel.

Segovia era él más peligroso de ellos y fue condenado a 29 años de prisión por el secuestro y  homicidio de Martinó, pero el 20 de julio consiguió escaparse de la Unidad 32 del Servicio Penitenciario Bonaerense, una cárcel de máxima seguridad.

Días después de la fuga, se denunciaron "complicidades" que permitieron que Segovia huyera, además que la familia de Martinó declaró "tener miedo".

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