En un partido insólito, Berlocq se quedó con el primer punto

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Philipp Kohlschreiber, N°1 alemán, se retiró cuando ganaba 5-4 en el quinto set por una molestia en su isquiotibial izquierdo. Fue 3-6, 7-5, 2-6, 6-4, 4-5 y abandono para el tenista de Chascomús.

Lo que comenzó como casi una utopía terminó siendo pura felicidad para Carlos Berlocq, que se quedó con el primer punto de la serie de primera ronda de Copa Davis ante Alemania en un maratónico encuentro que tuvo un final insólito en el Parque Roca.

Luego de levantar dos veces el marcador, el argentino sacaba 40-15 y con desventaja de 4-5 en el último set cuando Philipp Kohlschreiber dijo basta por una molestia en el isquiotibial que le impidió seguir jugando. Fue entonces 3-6, 7-5, 2-6, 6-4, 4-5 y abandono para el tenista de Chascomús.

El argentino jugó un gran partido y demostró una notable condición física, mientras que el alemán, un tenista de primer nivel, claudicó debido a una lesión en la pierna izquierda que le impedía moverse y lo hizo jugar estático, casi parado, los dos últimos puntos del partido.

El teutón impuso su categoría en el primer set, que duró 40 minutos y se lo llevó por 6-3 merced a un quiebre oportuno (2-0), sumado a una buena lectura del juego, mucha rapidez de piernas para llegar de un lado a otro y un revés respetable, tanto paralelo como cruzado.

Berlocq mostró dudas y cierta inseguridad, de hecho se paró dos metros detrás de la línea de fondo, y tampoco se sintió cómodo con la tensión de sus cuerdas, al punto de que en los primeros cinco games cambió tres veces de raqueta.

El tenista de Chascomús recién reaccionó en el segundo parcial que se llevó por 7-5 en 54 minutos, merced a un cambio de actitud que le dio réditos, ya que se adelantó un par de metros en la cancha y su derecha más profunda hizo vacilar al teutón, quien cometió muchos errores no forzados y lo pagó con el set.

En ese parcial el argentino logró su primer quiebre (6-5) y despertó al público, que lo alentó con cánticos y el sonido inconfundible de los bombos y redoblantes.

El alemán retomó el control en el tercer parcial y así puso freno al apoyo de los hinchas argentinos, que dosificaban sus fuerzas debido a la temperatura por momentos agobiante.

En desventaja dos sets a uno, Berlocq salió a jugársela y ganó el cuarto set por 6-4 (quebró para 4-3), lo que despertó de nuevo al público y juntos comenzaron a creer que una victoria era posible.

En el último parcial, cada uno mantuvo su servicio hasta que con el marcador 4-3 y 30-15 en contra de Berlocq, llegó el principio del desenlace, ya que el teutón solicitó médico y fue atendido por una molestia en la pierna izquierda que se agudizó rápidamente.

El alemán salió a jugar de nuevo pero estuvo casi inmóvil hasta que dijo basta ya que prefirió no agravar una lesión que podría marginarlo del resto de la serie, mientras que Berlocq disfrutó de la que fue quizá su jornada más feliz desde que juega al tenis, con su primer triunfo en Copa Davis.

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