El Gobierno no logra desactivar la protesta gremial

Política

Ni el aumento en el mínimo no imponible de Ganancias ni el congelamiento de precios, dos reclamos de las centrales sindicales opositoras, alcanzaron para desactivar su plan de acción. Niegan la unificación de las centrales.

Mientras el Gobierno sella acuerdos con diferentes rubros comerciales para congelar precios, los sindicatos opositores rechazan la medida y anuncian movilizaciones. A pesar de los acuerdos que incluyen  áreas sensibles de consumo como supermercados -al que se sumaron también los nucleados en la Cámara de supermercados chinos-,  y cadenas de electrodomésticos, emerge detrás la sombra de la discusión paritaria. 

El gobierno ya dio señales de que rechazará acuerdos parciales y sólo homologará arreglos que rijan para todo el 2013. Desde la Casa Rosada enviaron también señales para descomprimir la discusión. El aumento del mínimo no imponible del impuesto a las Ganancias y los acuerdos de precios apuntan en esa dirección, sin embargo desde el sindicalismo opositor se arrojan cifran que arrancan en el 25% y que en algunos casos, como en el de los Profesionales de la Salud de la provincia de Buenos Aires, asciende hasta el 40%, muy lejos del 20% que se ve con buenos ojos desde el oficialismo.

El reclamo por el mínimo no imponible y la contención de la inflación habían sido dos de los argumentos centrales que motivaron a fines de 2012 la movilización y paro general convocados por la CGT Azopardo y la CTA liderada por Pablo Micheli.

Desde la CGT Azopardo, comandada por Hugo Moyano, el líder de Dragado y Balizamiento, Juan Carlos Schmid, aseguró: "Indudablemente el congelamiento de precios tiene que ver con que el Gobierno ha registrado el problema de la inflacion por pimera vez y ven que golpea a los sectores más vulnerables". En diálogo con minutouno.com, aclaró que esa medida "no implica que se limite la pelea por la recomposición de los salarios en la discusión paritaria, porque el congelamiento es de acá a 60 días -desde el 1º de febrero- pero no compensa los aumentos previos". Además, Schmid anunció que el pedido de aumentos no bajará de un 25% inicial, y cuestionó la suba del mínimo no imponible, ya que consideró que con el aumento salarial tras la discusión paritaria, más trabajadores van a ser alcanzados por Ganancias: "Con la suba del mínimo no imponible lo único que hace el gobierno es correr el arco".

Los sindicalistas tienen este miércoles un día clave. Moyano se reunió con Pablo Micheli, en un cónclave de centrales opositoras, a la vez que Luis Barionuevo -aunque con una intencionalidad electoralista explícita- reúne a la CGT Azul y Blanca en Mar del Plata, donde continuará con su campaña de apoyo a la candidatura presidencial del gobernador cordobés José Manuel de la Sota. Mientras que Micheli aunció una movilización para el 14 de marzo, Schmid aseguró que la CGT Azopardo aun no evaluó medidas de fuerza, aunque no descartó que finalmente se sume a la movilización.

Otro factor determinante del panorama sindical se da en torno a las especulaciones sobre eventuales reunificaciones del sindicalismo. Desde la CGT Alsina, Antonio Caló lo había descartado de plano luego de que Osar Lescano -de Luz y Fueza- hablara en ese sentido y de que Moyano dijera que mantenía contacto fluido con la otra CGT. En ese sentido, Schmid dijo que, "aunque la división es un problema, es prematuro hablar de reunificación", pero reiteró que cotidianamente "se mantienen reuniones fluidas entre sindicatos de las diferentes centrales".

Brian Majlin 

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