Tensión e incidentes en el Centro Cultural San Martín

Sociedad

Mientras continúan las negociaciones con los 4 estudiantes que permanecen ocupando la sala Alberdi, manifestantes volvieron a quemar tachos de basura y se enfrentaron con agentes de la Metropolitana cuando quisieron desalojarlos.

Agentes de la Policía Metropolitana intentaron este domingo por la noche desalojar a los cuatro ocupantes de la Sala Alberdi, ubicada en el sexto piso del Centro Cultural General San Martín, pero el operativo fue rechazado por artistas, estudiantes y militantes de partidos de izquierda, que se concentraron en el cruce de las calles Sarmiento y Paraná.

Durante la jornada había trascendido que los cuatro ocupantes de la sala teatral abandonarían la protesta, iniciada el 3 de enero pasado, con la condición de que no se los identificara.

Según los testigos, alrededor de las 19, agentes de la Metropolitana dispararon balas de goma y gases lacrimógenos, en tanto que los manifestantes les arrojaron piedras e incendiaron dos contenedores de basura.

El viernes último, la Cámara de Apelaciones en lo Penal, Contravencional y de Faltas de la Ciudad ordenó el allanamiento y desalojo de la Sala Alberdi.

La medida judicial también pidió la identificación de quienes se encuentran en el recinto, integrantes de la "Asamblea ex alumnos Sala Alberdi".

La Defensoría General de la Ciudad, en tanto, afirmó que la resolución de la Cámara no estaba firme porque no ha sido oficialmente comunicada a las partes, una condición que, dijo, se cumplirá recién mañana.

Por su parte, militantes de partidos de izquierda que participaron de una movilización a la Plaza de Mayo para conmemorar el 37 aniversario del golpe militar decidieron dirigirse al Centro Cultural General San Martín para impedir el desalojo.

El 12 de marzo último, la Policía Metropolitana desalojó un campamento que habían montado artistas en la plaza seca del establecimiento cultural.

Al menos dos personas fueron heridas de bala de plomo, admitió el ministro de Justicia y Seguridad porteño, Guillermo Montenegro.

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