Así lo evaluó el economista Marcelo Ramal considerando que "la respuesta oficial a la corrida del blue es acelerar la suba del dólar comercial".
Escribe Marcelo Ramal (*)
La corrida cambiaria a la que estamos asistiendo no está protagonizada por operadores marginales, como pretende el gobierno. Detrás de la suba del dólar, se encuentra la mayor parte de la propia base empresarial del llamado 'modelo'. Entre ellos, las mineras y petroleras.
En el primer caso, existe una verdadera huelga de inversiones en reclamo de una devaluación, encabezada por la brasileña Vale. A ellos, se suma el capital sojero, que está cambiando por dólares 'blue' una parte de los pesos que recibe por sus exportaciones. Los tan ansiados ´dólares de la cosecha´, que el gobierno aguardaba para morigerar la corrida, terminaron echando leña al fuego de la crisis cambiaria. Es una señal inconfundible que estamos ante una crisis de fondo.
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El atesoramiento de la riqueza social, o su fuga al exterior, se desarrolla en las barbas del gobierno: el "cepo" sólo funciona para los pequeños operadores o ahorristas. No es un secreto que una parte del propio gabinete acaricia la devaluación que reclama la clase capitalista: para el gobierno, la devaluación del peso serviría para desvalorizar salarios y gastos estatales.
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La corrida contra el peso es un síntoma de desequilibrios de carácter general, cuyos motivos son claros: durante esta década, las reservas internacionales y el conjunto del presupuesto público han rescatado a los acreedores de una deuda usuraria, a los concesionarios de los servicios públicos que privatizó el menemismo y a la llamada "burguesía nacional" kirchnerista.
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En este rescate sin futuro, el "modelo" agotó sus recursos. La salida devaluatoria tiene una orientación social definida: trasladarle la factura de la crisis a trabajadores y jubilados. La desvalorización de la moneda –no olvidarlo- es un golpe monumental al fondo de garantía del ANSES, que se ha quedado con los títulos públicos nominados y ajustados en pesos.
La oposición tradicional es fogonera del ajustazo y la devaluación que el gobierno, a su manera, ya está aplicando. La respuesta oficial a la corrida del blue es acelerar la suba del dólar comercial.
Denunciamos a esta devaluación, consentida por unos y otros, como un ataque al país que vive de su trabajo. Propugnamos una salida a la crisis en términos sociales opuestos: colocando a salvo el salario y todas las conquistas sociales y laborales, a costa de los verdaderos responsables de la sangría nacional.
(*) Economista y dirigente del Partido Obrero
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