Cientos de miles de jóvenes dieron la bienvenida al Papa
Los fieles se reunieron en la playa de Copacabana para participar de la Jornada Mundial de la Juventud. Asistieron personas de 190 países.
"Esta es la juventud del Papa" fue uno de los lemas más entonados por los jóvenes en el encuentro al que Bergoglio llegó en el papamóvil, en el que recorrió todo el paseo marítimo de Copacabana, de cuatro kilómetros de largo, hasta el lugar donde se levantó el palco, en un costado de la playa.
"Veo en ustedes la belleza del rostro joven de Cristo, y mi corazón se llena de alegría. Recuerdo la primera Jornada Mundial de la Juventud a nivel internacional. Se celebró en 1987 en mi ciudad de Buenos Aires. Guardo vivas en la memoria estas palabras de Juan Pablo II a los jóvenes: "¡Tengo tanta esperanza en vosotros! Espero sobre todo que renovéis vuestra fidelidad a Jesucristo y a su cruz redentora", dijo el Papa.
Francisco señaló que la JMJ vuelve por segunda vez a América Latina, recordó que la convocó Benedicto XVI, al que envió un saludo en medio de un fuerte aplauso y los gritos de "Benedicto, Benedicto".
Bergoglio contó que antes de ir a Río le pidió a Benedicto XVI que lo acompañara con la oración. El papa emérito se lo garantizó y le dijo que seguiría la JMJ por televisión. "Así que ahora nos está viendo", afirmó.
Destacó el gran número de jóvenes: "¡Son ustedes tantos! Llegados de todos los continentes, distantes, a veces no sólo geográficamente, sino también desde el punto de vista existencial, cultural, social, humano. Pero hoy están aquí, o más bien, hoy estamos aquí, juntos, unidos para compartir la fe y la alegría del encuentro con Cristo, de ser sus discípulos", manifestó.
El obispo de Roma señaló que en estos días Río se convirtió en el centro de la Iglesia, "en su corazón vivo y joven, porque ustedes han respondido con generosidad y entusiasmo a la invitación que Jesús les ha hecho a estar con él, a ser sus amigos".
Francisco manifestó que ver el mar, la playa y a todos los jóvenes le recordó el momento en que Jesús llamó a sus primeros discípulos a orillas del lago de Tiberíades.
Durante la ceremonia un grupo de 150 jóvenes presentó una representación de la fe del pueblo brasileño, titulada "Río de fe" y después cinco jóvenes, uno por cada continente dio la bienvenida al papa. Las banderas de todos los países de donde proceden los asistentes fueron llevadas al palco y Francisco cerró el acto con un discurso.
Temas
Las Más Leídas




Dejá tu comentario