Fondos buitre: gestiones y rumores para negociar

Economía

Aunque la justicia de los Estados Unidos podría tomarse hasta mediados del año próximo para tratar el caso argentino con los holdouts, empiezan a correr versiones sobre distintas negociaciones.


      thomas griesa

Los 713">fondos de inversión que ya entraron a los canjes que propuso en su momento el Gobierno en 2005 y 2010 no quieren que sus bonos sigan perdiendo valor y por eso estarían estudiando una jugada de mercado para comprar toda la deuda que queda defaulteada y negociarla con el Gobierno, dejando afuera así a los "fondos buitres".

Al mismo tiempo que el Gobierno argentino pretende contar con el voto favorable de los Estados Unidos en el Banco Mundial y también obtener un respiro en la negociación con los fondos buitres, los holdouts buscarían esta alternativa para que el resto de los bonos argentinos que tienen en su poder no pieradn valor de mercado ante un fallo desfavorable de la justicia estadounidense.

Tal combinación puede ser clave para que la Argentina finalmente deje atrás el default que se declaró en diciembre de 2001 y del cual tiene el 93% de su deuda reestructurada, o también para evitar entrar en uno nuevo, llamado en la jerga, default técnico, según revela El Cronista.

La jugada del Gobierno es pagar en el Ciadi, tal como anunció la semana pasada, situación que destrabaría, en principio, créditos del Banco Mundial. Sin embargo, a esta jugada se estaría sumando una privada en la que jugarían un papel principal los fondos tenedores de deuda local pero que no necesariamente son buitres.

Estos fondos ven como opción comprar la deuda total de US$1.333 millones a los buitres porque piensan que tal situación frenaría la caída del Gobierno en un default técnico. Si esto último ocurre, todos los bonos perderían mucho valor y perjudicaría, obviamente, la cartera de los fondos.

“La jugada es comprarle a los fondos buitres la deuda y negociarla con el gobierno argentino a través del canje. En principio pagarían US$1.333 millones, cuenta que no saldarían con el canje, ya que el ofrecimiento del Gobierno está lejos de ser el 100% del valor de los bonos. Sin embargo, como los fondos que quieren comprarle a los buitres tienen una gran cantidad de deuda local, una señal al mercado que la Argentina no tiene ningún riesgo de default, automáticamente revalorizaría los bonos.

Si esto se concreta, los fondos recuperarían el valor y ganarían dinero porque los bonos argentinos podrían ganar rápido por lo menos un 20%”, explica una fuente que conoce cómo se manejan los fondos buitres.

De todos modos, tal negociación no parece fácil de realizar. Primero porque los fondos compradores deberían contar con una aprobación de sus accionistas para poder comprar bonos a un fondo buitre. “Algunos lo tienen prohibido por estatuto”, dice la fuente.

En segundo lugar, la negociación podría recibir trabas porque los fondos compradores deberían asegurarse de no tener que hacer ofertas de compra de 100% del valor de los bonos, ante futuros juicios de otros bonistas contra la Argentina.

CLÁUSULA PARA NEGOCIAR

En tanto, un informe bancario evaluó que a partir del 31 de diciembre de 2014 la Argentina tendría las manos libres para negociar un acuerdo con los fondos buitres que demandan al país por la deuda en default.

El Banco Itaú, la segunda mayor entidad financiera de América latina, destacó que "el 31 de diciembre de 2014 es la fecha en la que expira la cláusula incluida en los contratos de los bonos reestructurados, que le impide a la Argentina ofrecerle a los holdouts un acuerdo con mejores condiciones que las ofrecidas en los canjes pasados".

"Luego de esa fecha, la Argentina estará, técnicamente, liberada para negociar con los holdouts si así lo desea", señaló el informe, firmado por el economista Juan Carlos Barboza.

De acuerdo a esa evaluación, "la buena noticia para la Argentina es que la Corte Suprema norteamericana podría tomarse un largo tiempo hasta que decida si tomará el caso o no".

"De hecho, la Corte podría tomarse hasta un año y medio para decidir si escucha el caso argentino", consideró Barboza en su reporte.

De todos modos, advirtió que "la mala noticia es que existe un consenso entre los expertos legales de que es muy improbable que intervenga".

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