Un 2013 para el olvido: Los Pumas sólo suman derrotas

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Con 10 derrotas, varias goleadas, y apenas un triunfo el seleccionado de rugby cerrará ante Italia un año más que irregular en el que el equipo parece no solo no haber mejorado sino que en ciertos partidos da la sensación de no tener rumbo.

Los Pumas cerrarán el próximo sábado ante Italia un 2013 para el olvido, después de un 2012 histórico, en el que se logró ingresar a la elite del rugby mundial al formar parte de un torneo como el Rugby Championship, el camino del seleccionado argentino de rugby parece haber ido en franco descenso y no solo por el bajo nivel del equipo, que por momentos parece no tener respuestas dentro de la cancha, sino porque la estructura que lo rodea ya no alcanza y los resultados lo dejaron en evidencia.

La renuncia de Santiago Phelan antes de la gira europea en el cierre del año, las declaraciones cruzadas entre referentes y dirigentes y los rumores sobre un quiebre dentro del plantel marcaron la agenda de un equipo (y una dirigencia) que después de muchos años consiguió el gran objetivo pero ahora no se sabe qué hacer con él.

El 2013 deja hasta el momento un récord para el olvido de 10 derrotas en 11 partidos, algunas muy duras como el 73-13 ante Australia en el debut en el Rugby Championship o el 51-26 ante Inglaterra durante la ventana de junio en Argentina, que expusieron la peor cara del equipo.

Los partidos se pueden perder, es una posibilidad a la que se enfrentan todos los equipos cada vez que entran a una cancha, pero lo más llamativo de los partidos de Los Pumas durante el 2013 fue la falta de actitud del equipo en los malos momentos. El seleccionado se vio claramente desbordado en muchos partidos y dio la sensación de no tener las armas suficientes para hacer frente a los desafíos de un calendario cada vez más pretensioso.

El triunfo por 29-18 ante Georgia, un equipo de tercer nivel, aparece como el único partido a favor en medio de las caídas ante Inglaterra en junio, la segunda participación sin victorias en el Rugby Championship y las recientes derrotas en la gira por Europa ante Inglaterra y Gáles. Al equipo nacional le queda el consuelo de cerrar el año con un triunfo ante Italia, otro seleccionado de menor jerarquía, pero es claro que a pesar del resultado la temporada arroja un saldo alarmante.

El futuro se presenta como una incógnita, la llegada de Daniel Hourcade aparece más como un parche que como una solución y desde la UAR lo único que informaron es que hay otros dos entrenadores en etapa de evaluación.

Lo que es claro es que tanto la dirigencia como el próximo cuerpo técnico tendrá una dura tarea por delante. Primero deberá devolverle la confianza a un plantel golpeado por la sucesión de derrotas, devolverle una línea de juego clara al equipo que le permita apuntar a objetivos claros y sobre todo apuntalar la base de jugadores jóvenes que deberán proporcionar el salto de calidad a un equipo que entró en una etapa de transición demasiado extensa.

A pesar de que Los Pumas consigan un triunfo ante Italia no podrán salvar la temporada, que sin dudas quedará en la historia como una de los peores en cuanto a resultados, lo que si pueden es comenzar a enderezar el rumbo para que el futuro del rugby argentino vuelva a tener un objetivo claro en el horizonte.

Francisco Espector

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