Esto le dirá la Argentina al mediador en la pelea con los holdouts

Economía

Por Roberto Navarro. Los representantes del país, entre los que podría estar Axel Kicillof, plantearán que no se negociará con los buitres sin un stay.

Escribe Roberto Navarro

El lunes la Argentina le dirá al mediador Daniel Pollack que no puede negociar en las condiciones que impuso el fallo del juez de Nueva York Thomas Griesa sin condenar al país a una crisis.

El interlocutor será el propio ministro de Economía, Axel Kicillof, quien finalmente resolvió viajar este domingo por la noche rumbo a Nueva York junto con la comitiva que se había comunicado el último jueves.

Además de Kicillof, la delegación económica y administrativa está integrada por los secretarios de Finanzas, Pablo López; y de Legal y Administrativo, Federico Thea; y por el subprocurador del Tesoro, Javier Pargament, todos funcionarios del Palacio de Hacienda.

"Si no se repone una medida suspensiva de la ejecución de la sentencia (stay), Argentina, que tiene fondos para honrar el 100 por ciento de sus deudas, va camino a una crisis por culpa de Griesa", será el planteo, aseguró una alta fuente oficial a minutouno.com.

En Economía explican que el Gobierno no puede comenzar ningún tipo de negociación en los términos del fallo Griesa. Por eso el viaje del lunes es para decirle al mediador Daniel Pollack que es imprescindible suspender la sentencia antes de avanzar en cualquier acuerdo.

Según el equipo económico el fallo Griesa sólo deja al país tres caminos posibles. Todos de crisis. El gráfico elaborado en Economía es claro:

      fallo giresa.png

1- Pagar el fallo: Si el país paga ahora los 1.500 millones de dólares que indica el fallo, de inmediato tiene que afrontar un total de 15 mil millones de dólares para cancelar las deudas con todos los  holdouts en iguales condiciones. Pero, además, como la cláusula RUFO de los canjes 2005 y 2010 señala que, si se mejora la oferta a otro acreedor de manera voluntaria, hay que pagarle lo mismo a los bonistas reestructurados, habría que pagar otros 140 mil millones de dólares. Una suma imposible de afrontar paara Argentina.

2- No pagar el fallo: Si el Gobierno decide no acatar el fallo se abren dos posibilidades. La primera es no realizar ningún pago para que el dinero no sea embargado o frenado por Griesa. Así el país caería en default el 30 de julio y Argentina pagaría todos los costos de una cesación de pagos. La segunda es que Argentina pague, pero Griesa embargue los fondos o frene el pago, como lo hizo el 30 de junio, y el país cae en default técnico. Hecho que también lo llevaría a una crisis.


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