Procesaron a Romina Picolotti por el gasto injustificado de fondos públicos

Política

La jueza Servini de Cubría dispuso el procesamiento de la ex secretaria de Medio Ambiente por administración fraudulenta en perjuicio del Estado.

La jueza federal María Romilda Servini de Cubría procesó a la ex secretaria de Medio Ambiente, Romina Picolotti, por administración fraudulenta en perjuicio del Estado por mal manejo de fondos, y el "despilfarro" de los mismos en sus gastos personales y le trabó un embargo por 450 mil pesos.

En una resolución firmada antes de la feria judicial pero que se conoció recién este miércoles en tribunales, la jueza fundamentó su resolución en los gastos injustificados de Picolotti. Algunos de ellas suenan ridículos para ser gastos de la secretaría como 80 pesos en la florería La Orquidea del 8 de agosto de 2006.

También se detallan montos en distintos comercios; comidas en Puerto Sorrento; Il Gato; tickets de vuelos privados , según consta en la resolución en el marco de una causa que se inició en 2007 a raíz de tres denuncias contra Picolotti, en las que se advierte el "despilfarro" del dinero que había en la Secretaría a su cargo.

En la lista de gastos figuran consumos en Burger King, compras en "Chocolatier Lion Dior", cenas en "Jackie Steak" de Las Cañitas, almuerzos en "Crizia", facturas y cafés de "Panificadora Pesce";  gasesosas y sandwiches comprados en "Espacio Plaza S.A".

Picolotti habría utilizado dinero del presupuesto de la Secretaría para solventar gastos personales y de su entorno familiar que eran injustificados entre julio de 2006 y diciembre de 2008.

Entre los gastos figuran también vuelos privados en aviones charter del personal de la secretaría con dinero que era parte de los fondos  que el Ministerio de Economía giraba a la Fundación ArgenINTA, del INTA (Instituto Nacional de Teconología Agropecuaria) que manejaba el presupuesto de la Secretaría.

Cuando fue indagada, Picolotti negó haber cometido delito alguno y justificó los  vuelos privados por cuestiones de "urgencia", al tiempo que señaló que estaban permitidos por ley. Sin embargo la jueza consideró en su fallo que esos viajes por supuesto "desarraigo" no estaban justificados y que los mismos forman parte del  "desmanejo" de fondos públicos. "Con sólo ver la cantidad de viajes realizados por Picolotti a Córdoba y que todos los viajes de sus hijos se hicieron en compañía de los padres se cae el argumento sobre desarraigo" aseguró la magistrada.

Servini de Cubría dio por acreditado que todos los días hábiles desde diciembre de 2006 a junio de 2007 "fueron abonados gastos de comida", y que fin de semana o feriados se solventaron "supuestos almuerzos o cenas de trabajo".

"Me pregunto cuál habrá sido el motivo funcional que justificó la compra de Sopas quic",  dice una parte de la resolución.

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