Familiares del atentado, oposición y fiscales en la audiencia pública del Senado

Política

Representantes judiciales reiteraron este jueves en el Senado la convocatoria del 18-F para rendir con una marcha silenciosa homenaje a Alberto Nisman.

De la reunión participan organizaciones sociales, de familiares y víctimas del atentado a la mutual judía, legisladores, y miembros del Poder Judicial.

Además, los primeros expositores insistieron en que las escuchas e intervenciones telefónicas no pueden ser competencia del Ministerio Público Fiscal, que actualmente conduce Alejandra Gils Carbó, como dispone la reforma de la ley de Inteligencia que impulsa el kirchnerismo.

El presidente de la Asociación de Magistrados, Ricardo Recondo, abrió la lista de expositores convocados en el Salón Azul del Senado destacando que la convocatoria a la marcha que hacen jueces y fiscales no es política sino que "es un homenaje a un compañero que ha muerto en ejercicio de su deber".

"Nosotros solo le hacemos el homenaje que el Poder Ejecutivo no quiso o no supo hacerle", dijo Recondo a modo de reproche.

El magistrado sostuvo que "es terrible observar que después de la denuncia que hizo el fiscal Nisman" en contra, entre otros, de la Presidenta y del canciller, el fiscal "debía haber sido el hombre mas protegido de la República y no lo fue. Y no solo no fue protegido en vida, tampoco fue respetado en su muerte".

Recondo, a su vez, ratificó el compromiso que magistrados y fiscales suscribieron días para que "se reorganice de manera inmediata cuando pueda hacerse el Consejo de la Magistratura".

Al respecto, insistió en la necesidad de que los jueces sean "elegidos por su idoneidad y no por su cercanía política con el poder de turno"; el organismo tenga autonomía financiera y, finalmente, que "todo el sistema de escuchas judiciales pase a depender del Poder Judicial" y no de la Procuración.

El vicepresidente primero del Colegio Público de Abogados de la Capital Federal, Eduardo Awad, marcó que "queremos que la justicia haga su tarea" de investigación de la muerte del fiscal Nisman "despojada de cualquier tipo de presión política".

Por su parte, el fiscal José María Campagnoli reiteró que "nos preocupa a los fiscales la dificultad que encontramos para trabajar con independencia y libertad".

Dijo que Alberto Nisman es "un compañero que murió haciendo su trabajo" y, resaltó que "el ministerio público fiscal no puede transformarse en el enemigo de turno por querer hacer su trabajo. No puede haber una República sin un Poder Judicial independiente".

Campagnoli puso énfasis en señalar el "marco de hostilidad" en que Nisman continuó haciendo su trabajo y como fue "denostado después de muerto" cuando "el trabajo de la magistratura tiene que ser respetado" y, en cambio, la propia Procuración no dispuso "ni un minuto de silencio ni una bandera a media asta" en memoria del fiscal, para que pidió el aplauso de los asistentes.

El titular de gremio de Judiciales, Julio Piumato, también coincidió con quienes lo habían antecedido en la palabra que las escuchas no pueden quedar en jurisdicción de Gils Carbó y subrayó que "consideramos que el hecho de la muerte del fiscal Nisman no es un hecho mas".
Piumato apuntó que hasta ahora los fiscales podían enfrentarse a "la pérdida de su puesto de trabajo", pero eso cambió a partir de la muerte de Nisman, que definió como "un crimen político".

Dejá tu comentario