Acusan a un hombre de 84 años de violar y matar a su vecina que tenía 82
* El crimen ocurrió hace un mes y desde el principio descartaron el móvil de robo, porque no faltaban elementos ni la puerta estaba forzada.
* El hombre quedó detenido cuando un vecino afirmó que lo había visto merodear la casa de la víctima el día del asesinato.
Por NA
Un jubilado de 84 años fue detenido como sospechoso de haber violado y asesinado hace un mes a su vecina de 82 en su casa de Los Toldos, partido bonaerense de General Viamonte.
Pereyra fue trasladado este mediodía a sede judicial para prestar declaración indagatoria, pero se negó a declarar.
El fiscal pidió ahora que sea sometido a estudios de ADN para comprobar si un vello púbico encontrado en la víctima pertenece al sospechoso.
Un jefe policial destacó que Pereyra es viudo, tiene hijos y por el momento no registra ningún antecedente policial ni por abuso sexual ni por otro delito.
Desde un principio descartaron el robo como móvil del crimen
El crimen se descubrió la noche del 5 de junio, cuando la hija de la víctima llegó a la vivienda situada en Alberdi 1293, esquina Tucumán, y encontró a su madre muerta, arrodillada sobre su cama y desnuda.
La hija de Barbieri, Lidia Venezia (60), llegó a la casa materna y encontró la puerta de entrada abierta y la luz de living encendida, por lo que ingresó.
Una vez dentro, vio sangre en el piso, junto a la heladera, y al dirigirse a la habitación principal encontró a su madre sobre la cama, desnuda y arrodillada.
La mujer, que aclaró que la casa no estaba desordenada, dijo que además había sangre sobre la cama.
Los médicos forenses que acudieron al lugar determinaron que la anciana presentaba "politraumatismo grave facial, bucal, fractura de tabique nasal, lesiones con desgarro y hematoma vaginal y anal".
En tanto, tras la autopsia practicada en la morgue judicial de Junín, se estableció que Barbieri murió al asfixiarse con su propia sangre cuando su rostro quedó presionado contra la cama y sufrió una hemorragia.
Los investigadores descartaron el móvil del robo: ninguna de las aberturas de la casa había sido violentada y tampoco se detectó faltante de dinero u objetos de valor.
Por eso, comenzaron a investigar al entorno de Barbieri y sus últimos movimientos porque presumían desde el inicio que la persona que atacó sexualmente a la mujer era conocida.
Pereyra se convirtió en el principal sospechoso cuando, en su testimonio, un vecino afirmó que lo había visto merodear la casa de la víctima el día que se cometió el crimen.
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