Advierten que sin lluvias se perderán cosechas

Un movimiento de agricultores alertó sobre la situación que se vive en el norte del país. Dicen que se puede perder el grueso de lo sembrado.

DyN
Por DyN
Los cultivos de soja y maíz ubicados en las provincias del noroeste argentino requieren "una buena lluvia para salvar la cosecha gruesa", según indicó hoy un informe del Movimiento CREA.

Por ello, el estudio reconoce que "en los próximos días se define la suerte de la campaña agrícola en dicha región" y aseguró que "parte de los rindes esperados en soja y maíz ya se evaporaron por la falta de agua" en los suelos cultivados.

Los especialistas explicaron que "ahora se necesitan lluvias abundantes, y de manera inmediata, para que las pérdidas no sean mayores", debido a que las precipitaciones anunciadas para el comienzo de esta semana "pasaron de largo en muchas áreas productivas" del noroeste argentino.

En Tucumán, en el municipio de La Cocha, ubicado en el extremo sur provincial, y en el departamento de Santa Rosa, en Catamarca, cerca de un tercio del área programada de soja y maíz no se pudo sembrar por falta de agua; y en el caso de los cultivos implantados, su situación resulta crítica.

En esta zona, las precipitaciones alcanzaron los 80 milímetros entre diciembre y enero pasado, cuando lo habitual es registrar lluvias que promedian los 280 milímetros.

La falta de agua, en muchos casos, está acompañada por ataques severos de plagas, como la oruga bolillera, que obliga a aumentar los costos de fumigación en la región.

En el noroeste de Santiago del Estero, llovieron entre 100 y 130 milímetros en los últimos dos meses, cuando el registro histórico ronda los 300 milímetros en el bimestre.

"La soja sembrada en los primeros días de diciembre está ingresando en el período crítico de floración y necesita aportes de agua urgentes", explicó Hugo Lázaro, miembro de CREA El Palomar.

También están comprometidos los campos maiceros, en esta área de Santiago del Estero, cultivos que podría recuperarse si aparecen lluvias antes de fines de febrero, período en el cual las plantas atravesarán una fase crítica.

Por ello, Lázaro comentó que "si en lo que queda de esta semana no aparecen lluvias significativas, la situación pasará de ser complicada a grave, porque las pérdidas productivas serán generalizadas e importantes".

En Metán, localidad del sur de Salta, los registros de lluvias de enero pasado se ubicaron en general entre 40 y 50 milímetros cuando el promedio histórico ronda los 150 milímetros.

Allí, Lucas Elizalde, del CREA Juramento, explicó que "la soja, que está en etapa reproductiva, está empezando a sufrir recortes de rindes potencial" y comentó que "los maíces en la zona no pudieron sembrarse en la fecha adecuada por falta de agua: se implantaron en los primeros días de enero cuando deberían haberse sembrado en la primera quincena de diciembre".

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