¡Alto al fuego! Volvamos a debatir...

* No sé si será porque estamos cerca de fin de año, o porque hace calor, pero últimamente todas las discusiones terminan en insultos en vez de intercambiar ideas y debatirlas.
*¿Vamos por mal camino? ¿O tal vez ya nos acostumbramos?

Las ideas no se matan, los hombres sí, ¿será por eso que es más fácil atacar al hombre que a sus ideas? Día a día me encuentro con gente que no está dispuesta a dar argumentos para defender lo que opina, pero que seguro tiene listos insultos o etiquetas para descalificar a cualquiera que oponga resistencia intelectual.

“Lo que más me molestó fue la agresión. Me dijo tarada”, explicaba la taxista mientras avanzaba por la avenida Pueyrredón camino al Abasto. La mujer se pasa ocho horas al día al volante de su taxi recorriendo las calles de Buenos Aires, y tiene que lidiar no sólo con el mal humor y el calor, sino con el prejuicio de ser una mujer taxista, y de que la manden "a lavar los platos" por cualquier cosa.

Pareciera que es más fácil llamar “tarada” a la gente que explicar el por qué resulta serlo. No sé si será por el calor, o porque estamos casi en fin de año, pero todas las discusiones parecen acalorarse y terminar en violentos calificativos para la persona que opine distinto.

Es como que estamos tan cansados “de todo”, que cortamos por lo fácil, que es insultar o denigrar al otro, antes que buscar una idea que supere o tire por el suelo la opinión “que no nos gustó”. Entonces, se pierde el valor de una discusión, más que nada porque ya no se intercambian ideas, sino insultos.

Algo que noto que pasa, y que es más peligroso, es que algunas personas ya no quieren hacer el esfuerzo mental de pensar en una contestación más elevada que algo como “qué vas a saber vos, si sos un mono”.

Es como si todo el día se ejercitara el Argumentum ad Hominem, o sea, el “argumento contra el hombre”, que es el recurso de oratoria que consiste en atacar verbalmente a la persona en cuanto a sus ideas en vez de contraponer un argumento a otro.

Yo me pregunto, ¿se perdió la sana costumbre de debatir? ¿Qué valor tiene una discusión donde se intercambian insultos en vez de ideas? ¿Por qué todo debate acaba en un ataque al hombre y no a la idea?

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