Apuntan a policías y militares como cómplices de la fuga de Julián Corres

*El represor Julián Corres se fugó en la madrugada cuando pidió permiso para ir al baño.
*Un militar aseguró que Corres recibía visitas fuera de horario y que su celda muchas veces no era cerrada.

NA
Por NA

La fuga del represor Julián Corres de una dependencia policial de Bahía Blanca el 26 de julio pasado hizo que miembros de la Policía Federal y del Ejército cayeran ante la Justicia por presunta complicidad.

Un día después de la fuga de Corres, la delegación en la que se hallaba detenido fue intervenida y todo el personal fue puesto a disposición del Juzgado Número 1 a cargo de Eduardo Tentoni, ya que Corres estaba custodiado por efectivos de esa fuerza.

En parte, las sospechas recayeron en el hecho de que Corres se fugó alrededor de las 6:00, luego de pedir permiso para ir al baño, aunque sus carceleros se dieron cuenta de que no estaba en su celda recién a las 8:00.

Además, los comisarios de Bahía Blanca, Gustavo Ariel Scelsi y Marcelo Vors, fueron detenidos y trasladados a la unidad carcelaria provincial en el barrio de Villa Floresta, en el marco de la investigación por la fuga del ex militar.

La Justicia les endilgó a ambos parte de la responsabilidad en la fuga del represor, debido a la importancia del cargo que ocupaban al momento del hecho.

Posteriormente, la ministra de Defensa, Nilda Garré, ordenó el pase a disponibilidad al jefe del Quinto Cuerpo del Ejército,general de Brigada Oscar Gómez, por su presunta responsabilidad en el escape de Corres.

Garré explicó que Gómez, "por las altas responsabilidades inherentes a su cargo y la dependencia directa de su mando del oficial que mantuvo los contactos con Corres, debía tener conocimiento de los inadecuados mecanismos de visita y asistencia".

Una semana antes, también había sido pasado a disponibilidad el secretario general del Quinto Cuerpo, coronel Jorge Cocco, quien precisamente protagonizó las cuestionadas visitas y la asistencia brindada a Corres.

Cocco declaró luego que Corres tenía privilegios durante su detención, y aunque reconoció que él no facilitó la fuga del represor, comprometió con su declaración la situación procesal de Scelsi y Vors.

Ante el juez federal Alcindo Alvarez Canale, a cargo de la causa, Cocco aseguró que Corres recibía visitas fuera de horario, que su celda muchas veces no era cerrada, que recibía todo tipo de comodidades, y hasta que recibía varios elementos a diferencia de otros presos, como por ejemplo colchones y ropa.
  

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