El kiosco natural en las escuelas, una tendencia que crece

*Una profesora observó los malos hábitos alimentarios de sus alumnos y decidió proponer una alternativa saludable, ahora, en el kiosco del colegio venden manzanas y naranjas.
*"Por el ritmo que vivimos comemos muy mal; es más fácil alimentarse con algo rápido que hervir verduras” contó la docente a minutouno.com.

Patricia De Miguel es profesora de educación física de la EGB Nº 3 "Domingo Faustino Sarmiento" de Pigüe, una localidad ubicada al noroeste de Bahía Blanca. La docente observó que en los recreos los alumnos consumían chocolates y alimentos con mucha azúcar, "hasta los propios chicos notaron que estaban comiendo productos poco nutritivos" dijo convencida.


 


Entonces propuso a las autoridades educativas que el kiosco de la institución vendiera sólo productos saludables como cereales, yogurt y frutas. Desde el principio contó con el apoyo de la directora del establecimiento y ahora el proyecto ya está en marcha. La iniciativa busca que los chicos aprendan a elegir entre los alimentos más saludables y aquellos que tienen más grasas.


 


"Estamos muy sorprendidos por la cantidad de cereales que consumen los chicos diariamente. Además, se trata de productos baratos y que alimentan", manifestaron desde la escuela a minutouno.com.


 


Este “kiosco natural” vende manzanas (una unidad mediana tiene sólo 53 calorías), naranjas (38 calorías) y otras frutas. "Por el ritmo que vivimos comemos muy mal porque es más fácil alimentarse con algo rápido que hervir verduras. Soy fanática de la comida saludable, sin grasas ni sal. Es bueno aclarar que kiosco saludable no es sinónimo de dietético", manifestó Patricia De Miguel.


La obesidad infantil de tipo nutricional puede generar complicaciones ortopédicas, respiratorias y cutáneas. Los niños con sobrepeso corren el riesgo de sufrir diabetes, colesterol e hipertensión. Todos estos problemas conducen a padecer enfermedades cardiovasculares.


 


Las autoridades de la escuela de Pigüe confían en el éxito del kiosco natural, ya que muchos chicos acompañan la iniciativa. De todas formas, se advirtió que los alumnos ya no comparten juegos tradicionales en los recreos, como las escondidas, la soga o el elástico, que brindan capacidad aeróbica a quienes lo practican.


 


Algunos expertos sostienen que un nivel socio-económico alto, ser hijo único, el pequeño de los hermanos, o pertenecer a una familia con un sólo progenitor aumenta el riesgo de obesidad infantil.


 


Ir al colegio en transporte escolar, subir en ascensor, participar en las actividades extraescolares sedentarias (manualidades o idiomas por ejemplo), junto a un exceso de horas de televisión que llevan a los chicos a ingerir una gran cantidad de alimentos con “calorías vacías”, generan un estilo de vida poco activo.


 


Actividades como andar en bicicleta a unos 10 kilómetros, consume alrededor de 240 calorías por hora; correr a 15 kilómetros por hora, consume 1280 calorías, o caminar a 3,2 kilómetros por hora, alrededor de 240 calorías.


 


El kiosco de esta escuela de Pigüe es un ejemplo de una tendencia que crece: la preocupación por una mejor calidad de vida.

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