Chiche Gelblung indignado con minutouno.com

* Furioso con el staff de su propio diario, el periodista cuestiona de manera violenta y descarnada la nota en la que se aconseja a los lectores acerca de cómo combinar corbatas y camisas.
*Descubrí las razones de su ira.

Leí con indignación en minutouno.com la nota acerca de cómo combinar corbatas con camisas.

Lamento profundamente que un diario digital que se supone está bajo mi dirección haya permitido que se publicara semejante “despropósito indumentario”. 

Pero bueno….  A veces hay que saber resignarse y aceptar que no se puede controlar todo y que es necesario respetar la libertad de opinión de los periodistas, aunque digan burradas.

Como contraparte, entiendo que me asiste el derecho a réplica, y es exactamente el que pretendo ejercer a continuación:

De ninguna manera se puede aceptar que una camisa a rayas, sean finitas o gruesas,  admita una corbata que no sea lisa. Combinar rayas con rayas es un “pecado de lesa elegancia”, aunque unas líneas vayan para un lado y otras para el otro, la convivencia es inadmisible para cualquier sujeto medianamente elegante. 

Siguiendo esta línea de razonamientos, es casi redundante (pero lo haré de todos modos) observar la incompatibilidad del traje a rayas con la corbata a rayas…. A menos que uno esté preso. El traje rayado solo admite una camisa lisa, sin importar su color (claro que si combina, mejor, pero no es lo fundamental).

Ahora vamos con los motivos de las corbatas, un ítem fundamental. Para que quede claro: si el traje es a rayas, y la camisa (como se explicó en el punto anterior) es lisa, está prohibido que la corbata tenga motivos geométricos, sean cuadrados, rombos o círculos. Para geométrico, está el traje. (Como mucho podremos dejar pasar una corbata con algún tipo de fantasía o dibujo pequeño…. NADA MAS).

No hay colores prohibidos… pero si hay combinaciones prohibidas y tonos desaconsejables . El amarillo, que no era una mala opción, terminó gastado por el menemismo… Mantengámoslo en el olvido. Los candidatos políticos, oyendo a sus asesores de imagen usan sólo corbatas rojas, creyendo que viven en los Estados Unidos. Señores políticos: no estamos en los Estados Unidos.

La Argentina tiene su propia personalidad aunque a veces nos cueste admitirlo. El otro desaguisado de los candidatos es el que, para acercarse “a lo popular”, lleva a sus ineptos consejeros a vestrilos con traje y sin corbata. El Casual Friday es para ejecutivos, no para políticos que aspiran a cargos importantes. En última instancia si la circunstancia o el evento justifican el no uso de corbata, les diría que entonces tampoco se pongan trajes de 3000 dólares, porque la imagen resulta, sencillamente, ridícula. (Recuérdese que Raúl Alfonsín ganó las elecciones no tanto por sus propuestas, sino porque el publicista David Ratto, siguiendo sabios consejos, lo primero que hizo en la campaña fue sacarle el chaleco que usaba hasta para viajar en el Cóndor desde Chascomús hasta Buenos Aires).

Por último, ha llegado la hora de desmitificar el violento colonialismo cultural que tanto yankees como ingleses han instalado en la Argentina, una religión que los presuntos elegantes locales adoran con devoción. ¡Basta de mostrar fotos de supuestos elegantes extranjerizados!. ¡Basta de justificar el “raya con raya” basándose en una foto del príncipe Carlos de Inglaterra, como si fuera el árbitro de la elegancia mundial!. El príncipe tendrá muy buen sastre, pero está en el top 5 de los peores vestidos del mundo, fatalidad imperdonable dado que billetera, no le falta.

¡Despierten argentinos de una vez!

No permitan que los vistan ni los decoradores de vidrieras ni mucho menos las esposas que jamás podrán distinguir a un tipo elegante de una bestia grosera que lo único que hace es comprar corbatas caras en casas paquetas.

He dicho.

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