Cirugía de la obesidad: algunos pacientes no obtienen resultados por falta de seguimiento

*La continuidad de la disciplina nutricional y la realización de actividad física son las principales dificultades para el paciente luego de la intervención.
*Una vez que el paciente ha sido intervenido, es necesaria no sólo la supervisión quirúrgica sino también un seguimiento a nivel nutricional, clínico y psicológico

En la Argentina se estima que entre 800.000 y 1.200.000 personas padecen lo que se denomina “obesidad mórbida”: un nivel crítico de obesidad con un exceso de peso superior a los 35 kg que tiene implicancias físicas, psicológicas y sociales. Para estos pacientes, una opción efectiva para bajar de peso, mantener ese peso descendido y mejorar las enfermedades asociadas es la cirugía de la obesidad o “bariátrica”. Sin embargo, se estima que cuando no existe un seguimiento apropiado por parte de un equipo multidisciplinario compuesto por médico nutricionista, psicólogo, endocrinólogo y el propio equipo quirúrgico tanto en la etapa previa como posterior a la intervención, casi el 40% de los pacientes sometidos a alguna de las técnicas quirúrgicas bariátricas no obtiene los resultados esperados.  “Una vez que el paciente ha sido intervenido, es necesaria la supervisión no sólo del equipo quirúrgico para detectar cualquier complicación que pudiera aparecer; sino que es también fundamental el seguimiento o “follow up” a nivel nutricional, clínico, endocrinológico y psicológico”, explica el doctor Ezequiel Fernández, médico cirujano y Director Médico del Centro de Rehabilitación Quirúrgica de la Obesidad.
 
La nutricionista es quien supervisa que el paciente en la etapa temprana post quirúrgica ingiera una dieta balanceada en nutrientes
. El objetivo principal es evitar que se produzca una carencia de nutrientes ya que muchos de ellos son imprescindibles para un metabolismo celular equilibrado; y debe lograr además que la dieta contenga un contenido calórico que le permita al paciente el descenso de peso y que a la vez no sea extremadamente baja en calorías. Las dietas muy bajas en calorías en general no son muy sustentables a mediano y/o largo plazo.

Por su parte, el control clínico apunta básicamente a controlar todas aquellas enfermedades asociadas que padece el paciente (hipertensión, hipercolesterolemia o diabetes, entre otras); para muchas de las cuales ya se encontraba medicado. El médico clínico decidirá cuando comenzar a suspender las medicaciones utilizadas para combatir esas enfermedades y será el encargado junto con el médico nutricionista, de detectar carencias nutricionales en el paciente.
 
El abordaje psicológico es otro de los aspectos principales de un correcto seguimiento multidisciplinario luego de una intervención bariátrica. “El abordaje del paciente con obesidad mórbida desde un equipo interdisciplinario toma en cuenta no sólo su problemática orgánica -que incluye los factores de riesgo asociados-, sino también las implicancias psicológicas y emocionales que están en juego. Estas se presentan siempre asociadas y sus repercusiones alcanzan a su entorno familiar, de amigos, profesional  y laboral. Muchas veces esta conflictiva deviene en una baja de la autoestima, un aumento de la ansiedad y de sentimientos de inadecuación frente a los demás”, afirma la licenciada Patricia Alkolombre, psicóloga del Centro de Rehabilitación Quirúrgica de la Obesidad. 

Una vez que el paciente toma contacto con el equipo multidisciplinario, hay un primer período que abarca la evaluación inicial le permite ir tomando contacto con los distintos profesionales y su modalidad de trabajo conjunto.  “El abordaje psicológico del paciente que padece obesidad mórbida implica una evaluación previa a la cirugía – la admisión- a través de un psicodiagnóstico individual- y un seguimiento posterior a la misma que se realiza preferentemente en forma grupal a lo largo de un año. La evaluación diagnóstica permite identificar los recursos internos con los que cuenta el paciente y poder determinar si está en condiciones anímicas de hacer frente a este proceso o debe buscar otra alternativa terapéutica.”, explica Alkolombre.

Otros de los aspectos fundamentales del seguimiento post-quirúrgico es la participación en grupos de autoayuda y la implementación de actividad fisica. En dichos grupos, coordinados por psicólogos y nutricionistas los pacientes relatan sus vivencias, sus obstáculos, sus satisfacciones y sus dificultades para mantener el tratamiento y la manera que lo superan.  “Dentro del seguimiento la dinámica grupal genera un clima emocional que junto a los diálogos e intercambios entre los integrantes del grupo, permite tomar una mayor conciencia de la conflictiva post-quirúrgica y sus cuidados. La interacción con otros pacientes que están atravesando una situación similar, brindar testimonio y conocer el de los demás brinda nuevas perspectivas y recursos en esta etapa”, detalla la psicóloga del equipo multidisciplinario del Centro de Rehabilitación Quirúrgica de la Obesidad.  Según datos de este centro, la continuidad de la disciplina nutricional y la realización de actividad física son las principales dificultades para el paciente luego de la intervención.

Una vez superada la etapa post- operatoria inmediata, el paciente comienza con una dieta equilibrada de no muy bajas calorías (entre 1.100 y 1.400 calorías), donde es importante que comprenda que debe mantener ese ritmo nutricional para comenzar a descender de peso. “Hay que tranquilizar al paciente, ya que una vez descendido el exceso de peso podrá paulatinamente ir cambiando su  dieta y acercando la misma a una dieta más normal en términos calóricos. En un premier momento el paciente debe ‘descargar’ todo su exceso de peso y esto se logra con una dieta hipocalórica-equilibrada e implementando actividad física”, aclara el cirujano Ezequiel Fernández.

La actividad física que se realice luego de la intervención quirúrgica, debe estar siempre supervisada por profesionales ya que son muy comunes las lesiones articulares en este tipo de pacientes. “Al comenzar a descender de peso no se sienten tan limitados como antes para la realización de ejercicios físicos, pero su organismo luego de tantos años de inactividad no se encuentra aún preparado para esa exigencia. Es por eso que cuando se exceden con la actividad se producen las lesiones”, concluye Fernández.

Sobre la cirugía bariátrica
 
La cirugía bariátrica  o de la obesidad se realiza en aquellos pacientes que padecen obesidad severa o mórbida, que a través de las dietas y/o tratamientos clásicos no han podido descender y mantener el peso descendido a largo plazo.


Es una técnica que se realiza hace más de 40 años. Las técnicas que se utilizan actualmente son mínimamente invasivas o laparoscópicas, con pequeñas incisiones en el abdomen (menores a 1 cm) que disminuyen el trauma quirúrgico, el dolor post-operatorio y la recuperación con un rápido retorno a la actividad laboral diaria.

Las técnicas quirúrgicas restrictivas más utilizadas son la banda gástrica ajustable y la llamada gastrectomía tubular o “sleeve gastrectomy” que se realiza mediante laparoscopía. En la gastrectomía tubular se extrae del organismo el sector del estómago que puede albergar el volumen más importante de comida, lo que genera en el paciente una sensación de  saciedad muy rápidamente cuando comienza a ingerir alimentos. Esta técnica comenzó a utilizarse en los Estados Unidos como primer tiempo de un procedimiento mucho más complejo; pero frente a sus buenos resultados ,con excelente descenso de peso y corrección de enfermedades asociadas como  hipertensión arterial, diabetes y dislipemias severas a mas de 4 años, comenzó a utilizarse como procedimiento de elección  en miles de pacientes que padecen obesidad mórbida ya que no causa los trastornos nutricionales que pueden aparecer en pacientes a los cuales se les ha realiza un bypass gástrico, es menos agresiva, no se secciona el intestino delgado y no altera el recorrido fisiológico normal del alimento dentro del tubo digestivo .


 


Desde el 24 de septiembre y hasta el sábado 27 se realizará en Buenos Aires el XII Congreso Mundial de la Federación Internacional para la Cirugía de la Obesidad y Enfermedades Asociadas (IFSO), un evento que reúne a las 35 sociedades médicas de la especialidad.



Información complementaria: Índice de Masa Corporal (IMC)

El Índice de Masa Corporal (IMC o BMI por sus siglas en inglés) es un número que se obtiene de dividir el peso en kilogramos por la altura en metros elevada al cuadrado (IMC = Peso/altura(m)2). Este índice determina el grado de sobrepeso y obesidad y el riesgo para la salud. Una persona con un peso normal debería tener un IMC promedio de entre 20 y 24; mientras que un obeso presentaría un IMC por encima de 30. La clasificación completa es la siguiente:  


IMC y Riesgos para la Salud
IMC Peso Riesgo
18.5 - 24.9 Normal Promedio
25.0 - 29.9 Sobrepeso Aumentado
30.0 - 34.9 Obesidad clase I Moderado
35.0 - 39.9 Obesidad Mórbida clase II Alto
40.0 - 49.9 Súper obesidad mórbida clase III Muy Alto
50 o más Súper-obeso Extremo

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