Cómo convertir 10 centavos en oro
*Parece mentira, pero el nuevo precio del boleto de colectivo implica tener en cuenta más que las monedas de un peso... ahora hay que dar con una monedita "extra" que adquiere un valor insospechado.
Día, exterior, secuencia inicial. Un colectivo vapulea a sus pasajeros mientras hace las dos curvas más cerradas de su trayecto una tras otra. En el interior, una Pasajera introduce su mano adentro de su cartera, tantea el fondo, los costados, los bolsillos internos y hasta el compartimiento “secreto” donde guarda la cédula de identidad. Nada. La condenada moneda de diez céntimos no aparece.
Una Mujer Mayor que subió detrás de ella resopla sobre su nuca. El chofer gira la cabeza y mira a la Pasajera, quien tiene coloradas desde la cara hasta las orejas y musita frases irrepetibles. De pronto, da un leve gritito de triunfo: sus dedos extraen de su cartera una pequeña, redonda y sucia pero útil moneda de diez centavos.
No vale la pena entrar en la cuestión de si el pasaje de transporte público es más o menos barato en la ciudad de Buenos Aires y el conurbano que en el resto del país. Aunque suba el precio, la red de colectivos de esta ciudad sigue siendo una de las más extensas del mundo, y sus boletos son -aunque no parezca- de los más baratos.
Lo que no va a ser fácil es reunir día a día esos diez “centavitos”, que hoy se toman la revancha por haber sido menospreciados tanto tiempo. ¿Quién nunca abandonó en seguida la búsqueda de 10 centavos si se cayeron en algún recóndito lugar del la calle? Yo seguro que sí. Pero ya no más… desde ayer, mis 10 centavos valen oro.
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