Como el ave Fénix: Ariel Ortega y otro regreso... con gol incluido

*Como en sus últimas tres apariciones y después de lapsos de no jugar por su adicción al alcohol, el delantero de River volvió a convertir.
*Lo mismo pasó en su retorno contra San Lorenzo en la fecha 14 del Apertura 2006 y contra Racing en el Torneo de Verano 2007.
*¿Será esta su vuelta definitiva?

Perece que a Ariel Ortega le vienen muy bien los lapsos sin jugar y el incondicional cariño de la gente de River Plate, que lo aclama y lo pide cada vez que ocupa el banco de suplentes.

Esta historia llena de versiones desmentidas tiene un punto en común: en las últimas tres oportunidades en que el “Burrito” regresó después de varias semanas sin jugar por su adicción al alcohol, siempre marcó un gol.

Fecha 14 - Apertura 2006: Diluviaba en el Monumental y como si hubiese sido una puesta en escena de un director de película, Ariel Ortega convertía el cuarto gol bajo la lluvia de Núñez. Los locales vencían 3-0 a San Lorenzo. Ya con el resultado cerrado, todo el estadio pedía por el  Burrito que no jugaba desde la fecha 9. Daniel Passarella le dio la oportunidad y el jugador respondió a todo el cariño: hizo una jugada personal, corrió 30 metros con la pelota y de la clavó al otro palo del arquero.  Una verdadera joyita. Finalmente, la historia fue 5-0 para River.

Torneo de Verano 2007: El renovado River hacía su debut  2007 en Mar del Plata frente a Racing. Ortega había sido el centro de las miradas ‘millonarias’ y reaparecía después de 55 días. El ‘Burrito’ se enchufó y demostró su calidad, intacta a pesar de tener que luchar contra una enfermedad tan complicada y dolorosa como el alcoholismo. Es más, le sumó un mayor compromiso y un cambio de actitud. El arquero de Racing Gustavo Campagnuolo le cometió un penal y Ortega no dudó en patearlo. Se paró frente a la pelota, esperó la orden de Lunati y, fiel a su estilo, amagó cuantas veces quiso antes del disparo  que culminaría en gol. Otra vez, vuelta con gol incluido.

Fecha 6 - Clausura 2007: Poco más de dos meses habían pasado desde aquel grito de penal frente a Racing, última oportunidad en que el jugador había disputado un partido. Quilmes y River protagonizaban un encuentro casi con el resultado sellado: empate sin goles, 47 minutos del segundo tiempo, buen punto para los ‘cerveceros’, panorama complicado para Passarella. Sin embargo, cuando las ilusiones de una victoria agonizaban con el reloj, Ortega volvió a tener un regreso con gloria. Centro desde la derecha, el ‘Burrito’ juega fino con el off side y mete un ¿cabezazo? desde el corazón área. Otra vez la misma historia.

Así como esta estadística se repite, también hay que resaltar que Ortega, a pesar de convertir en sus regresos, nunca pudo establecer una ‘reaparición definitiva’. Siempre volvió a caer en las redes de una adicción que muchos toman como ‘graciosa’, pero que destruye familias y hace sufrir a la gente que rodea al enfremo.


 


Porque así hay que llamarla, lo de Ortega es una enfermedad tan delicada como compleja. Lo que el jugador tiene que aprovechar es la posibilidad de hacer los mejores tratamientos y, aunque parezca una frase hecha, el apoyo de la gente. Porque los alcohólicos, muchas veces se quedan solos y no pueden encontrar salida. Y el ‘Burrito’ no está solo. La gente y el fútbol le quieren dar una oportunidad.

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