Condenan a hermanos que mataron a tiros al asesino de su padre

Recibieron 12 y 14 años de prisión. Le dispararon a un joven de 22 años que hace siete años había asaltado y asesinado al padre de los chicos.

Télam
Por Télam

Dos hermanos que por venganza mataron a tiros al asesino de su padre cuando salió de prisión tras purgar la mitad de la condena por ese hecho, fueron sentenciados hoy a penas de 12 y 14 años de prisión por la justicia penal de La Plata.



La pena, la impuso hoy el Tribunal Oral II de La Plata, que condenó a 14 años de prisión a Juan José Bortolamedi (23) y a 12 años a su hermano Rubén Horacio (25) por el delito de homicidio agravado por haberse cometido con el uso de armas.



El Tribunal, integrado por los jueces Claudio Bernard, Liliana Torrisi y Carmen Arias, dio por acreditado en el juicio oral que los hermanos Bortolamedi asesinaron a tiros a Jorge Andrés Di Paulo (22) el 11 de enero de 2008 en La Plata.



Los magistrados entendieron que de las pruebas aportadas en la causa y el relato de varios testigos, el "sentimiento de rencor" de los hermanos Bortolamedi "fue la causal generadora del suceso que terminó con la muerte de Di Paulo".



Es que Di Paulo, que había sido condenado a 14 años de prisión por el homicidio de Rubén Bortolamedi (38), padre de los sentenciados hoy, recuperó su libertad 7 años después.



A Di Paulo se lo condenó por haber sido uno de los cuatro delincuentes que el 4 de abril de 2001 ingresó en el quiosco que tenía Bortolamedi en las calles 606 y 127 de La Plata y tras robarle 10 pesos lo ejecutaron de un disparo en la cabeza.



Tras su salida de la cárcel, Di Paulo comenzó a trabajar en una carnicería ubicada en las calles 96 y 124, donde en varias oportunidades fue intimidado por los hermanos Bortolamedi, según surgió de relatos de los testigos del juicio que culminó hoy.



Con las pruebas testimoniales, los jueces dieron por acreditado que el 11 de enero de 2008, los hermanos Bortolamedi interceptaron a Di Paulo cuando se dirigía a la carnicería y le efectuaron al menos tres disparos.



Además, consignaron que una vez que la víctima cayó al piso, uno de los homicidas le aplicó varios golpes en el rostro con un objeto contundente, tras lo cual escaparon en una moto negra que fue reconocida por vecinos de la zona en la que ocurrió el crimen.



Los jueces tomaron en cuenta también el relato de testigos que coincidieron en que una vez cometido el crimen, los hermanos Bortolamedi festejaron el homicidio y se "jactaban diciendo nos sacamos una larva de encima".



Además, hicieron hincapie en el testimonio de un compañero de trabajo de la víctima, quien relató: "El día que lo mataron nos volvieron locos a todos. Cuando estábamos en el velorio nos enteramos que ellos estaban haciendo un asado para festejar".



Si bien en el transcurso del juicio no se pudo acreditar cuál de los hermanos fue el autor de los disparos y de los golpes contra Di Paulo, los magistrados entendieron que ambos son coautores del delito de homicidio.



El Tribunal cuestionó a la defensa de los imputados por entender que los testigos aportados por esa parte "estuvieron signados por el interés en beneficiar a los imputados, ya que todos pertenecían a su círculo de familiares".



Al momento de graduar la pena, el Tribunal consideró como atenuantes la falta de antecedentes de los imputados, aunque aplicó como agravante los golpes que le aplicaron a la víctima una vez que cayó al piso tras recibir el disparo.



Además consignaron que la pena fue mayor para Juan José Bortolamedi debido a que se la unificó con una causa que tenía por tenencia ilegal de arma civil.



Tras la lectura del fallo, la madre de los condenados, Estela Maris Sanchez rompió en llanto, insultó a los magistrados y sufrió un principio de desmayo.



"No es suficiente que hayan matado a mi marido para que ahora condenen a mis hijos. Eso nos pasa por confiar dos veces en la justicia", sostuvo la mujer.

Dejá tu comentario