Condenaron el asesinato de Bugatto y a la Policía

El gobernador bonaerense dijo que "esto no es inseguridad, es un asesinato". Garré juzgó "inadmisible capturar a balazos a una persona".

El Gobierno Nacional condenó este lunes con dureza el asesinato del futbolista del club de Banfield Lautaro Bugatto, quien falleció el domingo baleado por un efectivo de la Policía Bonaerense que pretendió evitar a los tiros el robo de una moto.

El gobernador bonaerense, Daniel Scioli, al ser consultado por la muerte del juvenil respondió que sentía "indignación, consternación, mucha bronca" porque "obviamente no es la Policía que queremos ni es nuestra política de seguridad".

Además, Scioli despegó el hecho criminal de su política de seguridad -que recibe críticas desde amplios sectores del kirchnerismo- al considerar que "esto no es inseguridad, es un asesinato. Como tal hay que tratarlo, con todo el peso de la fuerza de la ley".

En todos los casos, tanto los funcionarios nacionales como los de la Provincia repitieron la palabra "indignación" y "bronca" por el trágico desenlace, pero desde el Gobierno nacional se apuntó a la fuerza de seguridad.

De hecho, el propio Scioli salió a cuestionar al efectivo Gabriel Benítez, detenido y separado de la fuerza, acusado de ser el autor de los disparos que dieron muerte al joven Bugatto.

Mariotto fue más allá y aseveró que la Bonaerense "es una fuerza policial que viene de una larga noche en la provincia" y reclamó "tener una gran revisión de las incorporaciones, porque este personal degrada la actividad y a nosotros nos llena de responsabilidad y angustia".

En ese sentido, Garré juzgó "inadmisible que se trate de capturar a balazos a una persona", al criticar la reacción del policía bonaerense que mató a Bugatto, y admitió que hay que "dar algunos pasos más para lograr una cultura de desarme" de los efectivos que no estén en servicio.

Denunció que "hay una resistencia en general del policía" promedio "a no ir armado" cuando está "fuera de servicio" y lo atribuyó a "una cultura que se fue instalando" en las fuerzas de seguridad como la Federal y la Bonaerense, aunque admitió que los gobiernos de ambas jurisdicciones deben "dar algunos pasos más para lograr una cultura de desarme".

Lautaro Bugatto murió ayer por un tiro que, según reconoció el mismo ministro Casal, disparó Benítez, fuera de servicio y vestido de civil, para evitar el robo de una moto en la que viajaban su hermana y su hija menor, en la localidad bonaerense de Burzaco.

La ministra de Seguridad definió al asesinato de Bugatto como un hecho "muy doloroso" y resaltó: "Yo, desde que era diputada, hace varios años ya, siempre impulsé la posibilidad de que los policías no estén armados cuando están fuera de servicio".

Argumentó que lo contrario representa "una tensión terrible sobre el policía: obligarlo a ser policía 24 horas por 24, los 365 días del año" y advirtió que "nadie puede resistir ese nivel de tensión".

Finalmente, el diputado Leonardo Grosso fue el más contundente al pedir "la renuncia urgente" del ministro Ricardo Casal, porque "no controla ni maneja la Policía Bonaerense, parece una Fuerza autogobernada sin ningún direccionamiento político".

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