¿El fin de una generación?

“Todo concluye al fin”, “Todo tiene un final, todo termina” para aquella persona que ande rondando los 30 años, o los supere, inmediatamente asociará estas frases al tema Presente, de Vox Dei. Pero para aquel que se precie de ser futbolero de ley, y para el que no también, esto se puede asociar a un pensamiento que desde hace un tiempo viene tomando más y más fuerza: ¿Es la hora del recambio en la Selección argentina?



Es muy fácil hablar con un resultado puesto, en este caso una dura derrota ante Brasil, cuando hace menos de una semana, tras la goleada ante México, el ser argentino podía más y ya se preparaban los festejos, porque la 15ta Copa América ya iba a estar en las vitrinas argentinas, porque obviamente a un equipo B de Brasil se le ganaba fácil.


Pero la goleada en contra devolvió a muchos a una realidad que se volvió más cruda, y nuevamente se alzaron las voces que piden que rueden cabezas, como siempre cuando las cosas no salen como uno tenía previsto, y esas son las de una generación que lamentablemente no obtuvo un logro rutilante en “el equipo de todos.”


No se trata de caer en el reduccionismo de echar la culpa a unos pocos porque así cuando hubo una victoria, ganaron todos más allá de rendimientos individuales, hay algo que es real y en esta derrota perdieron todos, no sólo los Abbondanzieri, Ayala, Verón, Riquelme, Crespo, Zanetti. Pero hay una realidad que es inobjetable, y es que el promedio de edad de estos jugadores supera los 32 años, siendo el “Pato” el más grande, próximo a cumplir 35, y el más joven Riquelme, con 29, pero este último más cuestionado por otras características que no pasan tanto por la edad.


Otra realidad que está latente sobre el tapete es que más allá de que todavía ni empezaron las eliminatorias, ante una potencial clasificación, para el Mundial de Sudáfrica faltan tres años, y es necesario pensar en que se requiere una inyección de sangre joven, porque muchos de estos jugadores están más cercanos al retiro que para jugar un nuevo Mundial.


El debate queda abierto, y queda claro que el que decide es el entrenador de la Selección Alfio Basile, pero hay una generación que de a poco se va despidiendo, si es que ya no lo hizo, y otra que avanza a pasos agigantados buscando su lugar.


 


 


                                                                                 Pablo Martinez Gamarra

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