El rock dividido y sin trabajo

*Después de Cromañón, la movida del rock no es la misma. Las bandas under se vieron imposibilitadas de expresar su música por la falta de lugares en donde tocar.
* minutouno.com habló con diferentes bandas del circuito que cuentan su propia experiencia.
* Además, Cromañón generó una división en lo que es el rock nacional. Por un lado, algunas bandas ya consagradas parecen concluir en una apatía conjunta para con Callejeros. Mientras que del otro lado, las bandas del llamado rock barrial le brindan apoyo.

Cromañón generó un punto de inflexión, no sólo en lo social sino también en lo artístico. El incendio de aquel 30 de diciembre de 2004 implicó para muchas bandas un fuerte achicamiento del circuito por el que se movían y, consecuentemente, el cierre “indiscriminado” de sus fuentes de trabajo, según denunció la Unión de Músicos Independientes (UMI).

Como otro punto de inflexión, muchas bandas del rock nacional ya consagradas, como Divididos y Catupecu Machu, expresaron –pese a la negativa expresada por el abogado de Callejeros, Eduardo Guarna- su antipatía para con la banda de Villa Celina. Del otro lado, las bandas del rock barrial los apoyaron.

Sin trabajo



minutouno.com habló con algunas bandas del circuito que se vieron perjudicadas por las medidas que tomó el Gobierno de la Ciudad hace ya dos años, apenas pasado el incendio de Cromañón. Los protagonistas coincidieron en la dificultad para encontrar un lugar en dónde tocar, pese a que, admitieron, varias de las medidas de seguridad son un punto a favor.

Christian Trobo, bajista de “Duendes negros”. 
“El 30 de diciembre del 2004 marcó un antes y un después en el  rock nacional. Como lo positivo, la gente tomó conciencia de muchas cosas a raíz de la tragedia. Ahora miran que esté todo señalizado. De hecho, La Renga paró un recital porque un pibe prendió una bengala, que en el lenguaje del rock significa que el tema gustó. Pero por el otro lado, los entes reguladores hacen abuso de poder clausurando lugares sin apoyarse en leyes. 
No se puede clausurar lugares que tendrían que estar habilitados porque los más perjudicados son las bandas independientes. Para nosotros, esto significa que el circuito se cierre y no podamos trabajar, porque los lugares que quedan son de acceso imposible para nosotros. Los clausuran por no tener máquina expendedora de preservativos en el baño y ahora, por ejemplo, en el escenario no puede haber más de 7 personas.
Las bandas grandes no tienen drama porque las compañías discográficas los llevan a lugares que para  las independientes son inalcanzables”.
 
Matías Falcón, baterista de “El muelle”
“Luego de Cromañón se acotaron mucho los caminos. Los boliches desaparecieron porque les piden muchos requisitos. Pero es todo teatro porque siguen existiendo los mismos problemas. Sólo quieren meter presión, pero no cambia nada. No se puede entender cómo después de lo de Cromañón siguen existiendo ciertos problemas. Creo que quieren limpiar un poco la cantidad de bandas, reducirlas. En Capital sólo quedaron de 10 a 15 bares para tocar para las bandas independientes como la nuestra, que juntan alrededor de 200 personas. Lo que pasa es que no hay posibilidades de crecer porque de ahí saltas a un lugar enorme para miles de personas. No hay un intermedio porque cerraron todos esos lugares”.  

 
Esteban Zunzunegui, voz y bajo de “Charlie 3” 
“Tocamos dos veces en Cemento antes de que pasara la tragedia. Este año se recuperó un poco porque empezaron a habilitar algunos lugares. El año pasado fue un desastre. En la costa no había un lugar para tocar.  Sólo estaban habilitados Obras, el Luna Park…lugares enormes.  Entonces todas las bandas ´small´ o ´medium ´cagaron porque no les daba para convocar tanta gente ni tampoco podían acceder monetariamente a esos lugares. Las chiquitas zafaron, porque en cualquier barcito tocaban. Pero no había un lugar para 500 personas, que es el número que maneja la mayoría de las bandas alternativas. 
Además aumentaron todos los precios de todo y eso mató al under. A la vez, no me parecen mal las medidas. Creo que eso fue el saldo positivo que trajo Cromañón. Pero esas medidas de seguridad se tendrían que haber tomado antes. Las medidas que piden están bien, como la existencia de puertas de emergencia, que esté todo señalizado y la Ley Antitabaco también ayuda. Hubo cosas que cambiaron para bien. Pero todo eso trajo aparejado un aumento de costos que hace imposible ganar plata con un show y esto es nuestro trabajo también.”

Juan Manuel, guitarra y coros de “Volador G”


“Está todo más difícil. Lo de Cromañon fue un llamado a la conciencia. Pese al desastre, sirvió para que se tomaran medidas para que estas cosas no pasen nunca más. Igual, a las bandas en desarrollo nos han complicado todo. Hoy conseguir un lugar patético para tocar, de esos que nosotros solemos usar, es muy difícil. Hay mil bandas que se han separado por eso. Y lo de las bengalas…en su momento nadie le daba bola a las bengalas, nadie era conciente”.

  
El rock dividido

Pese a recibir el apoyo de bandas barriales, Callejeros no parece ser tan querido por las bandas del rock nacional ya consagradas como Divididos y Catupecu Machu. 
 
Nadie puede negar que Cromañón provocó grandes grietas en lo humano, en lo político- social, en lo cultural y también dentro del mismo rock. Así, los grupos Catupecu Machu y Divididos se negaron a participar del tradicional Cosquín Rock 2007 por no querer compartir escenario con la banda de Villa Celina. 

En lo que respecta a Catupecu, fuentes de la banda que lidera Fernando Ruiz Díaz confirmaron que la banda no estará en el Cosquín 2007 - donde si actuó en el 2006- ante la decisión de José Palazzo, dueño de la productora Nueva Tribu y organizador del evento en Córdoba, de incluir a Callejeros. 

Por el lado de Divididos, fue el propio Ricardo Mollo el que anunció en distintos medios que no se sumarán al festival por "diferencias ideológicas con la organización". 
 
minutouno.com habló con el abogado de Callejeros, Eduardo Guarda, quien desmintió los dichos publicados en diferentes diarios y afirmó que ambas bandas (Catupecu y Divididos) nunca manifestaron en forma directa ningún inconveniente con Callejeros. 

Según su versión, Divididos había dicho con anticipación que no participaría del recital porque estaría grabando su nuevo disco, mientras que Catupecu  también se ausentaría de la fiesta del rock por razones similares. 
 
Pero estás nos son las únicas bandas del rock nacional a las que no les simpatizaría Callejeros. Bersuit Vergarabat, Attaque 77 y otras habrían criticado duramente al “Pato” Santos Fontanet y los suyos. Mientras, Callejeros encontraría consuelo y respaldo en brazos de agrupaciones menores, más barriales, como Jóvenes Pordioseros, Los Gardelitos, El Bordo, La Mocosa, Barrios Bajos y La Mimosa, entre otros.

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