Messi y el sueño de un "Maracanazo" argentino

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Para el astro de Barcelona no será un Mundial más, será el que lo consagre, quizás, como el mejor de todos los tiempos o el que lo cubra de un manto de dudas entre los argentinos, que sueñan con que "Lío" sea el que levante la Copa en Río de Janeiro.

Cualquiera que vea o haya visto jugar a Messi no necesita saber de estadísticas para confirmar que estamos frente a un jugador diferente. Pero si se analizan los números de Barcelona impresionan, algo que no sucede del mismo modo con el seleccionado argentino, pese a tener dos títulos oficiales, ambos con juveniles, un con la sub 20 y otro con la sub 23.

Messi jugando en Barcelona cosechó 20 títulos entre 2005 y 2013, es decir, salió campeón dos veces por temporada, en ocho años. En ese lapso de tiempo jugó poco más de 400 partidos, marcando más de 350 goles, es decir, tiene un promedio de prácticamente un gol partido.

En el seleccionado argentino Messi fue campeón mundial juvenil sub 20, en Holanda 2005 y se llevó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008.

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Su debut mundialista con el seleccionado mayor se produjo en Alemania 2006, marcando su primer gol ante Serbia y Montenegro, la tarde en la que el equipo dirigido por José Pekerman goleó 6 a 0, en una actuación memorable.

En Alemania, donde marcó un solo tanto, ingresó en dos partidos y sólo fue titular ante Holanda, en un partido en el que Pekerman paró por única vez desde el inicio en la competencia a los dos jugadores que todos los argentinos querían ver en cancha, Messi y Carlos Tevez.

En Sudáfrica 2010, Messi participó de los cinco encuentros, todos de titular, sin marcar goles en la competencia pese a que tuvo buenas actuaciones.

La cuenta pendiente pasa por el Mundial, el resto lo ganó todo, en todos los sentidos, desde el juego, desde la efectividad, desde los goles.

Por eso, para Messi este no será un Mundial más, será en el que busque, por esas cuestiones de los sorteos, amargar a Brasil en su casa, como lo hizo en el amistoso en Estados Unidos, cuando le convirtió tres goles. Esta vez tiene que ser en Río de Janeiro, donde los fantasmas del "Maracanazo" de 1950 le desvelan el sueño al rosarino y a todo el pueblo futbolero argentino.

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