De jugar la Copa Libertadores a estar al borde del descenso: el triste presente de Godoy Cruz
El club mendocino atraviesa un momento crítico: cambios constantes de entrenador, conflictos con la barra y problemas institucionales marcaron un 2025 caótico. Este sábado define su permanencia.
El presente de Godoy Cruz de Mendoza es un reflejo de desorganización y tensión. A días de enfrentar a Deportivo Riestra en un duelo decisivo por la permanencia, el “Tomba” llega golpeado desde todos los frentes: cuatro entrenadores en apenas doce meses, peleas internas, sanciones, incidentes y una campaña que lo tiene al borde del descenso. Si no gana en el estadio Feliciano Gambarte, descenderá de manera directa a la Primera Nacional.
El año comenzó con ilusión internacional y terminó con incertidumbre. Ernesto Pedernera fue el primer técnico del 2025, pero su salida temprana abrió un efecto dominó: lo sucedieron Esteban Solari, luego Walter Ribonetto y finalmente Omar Asad, quien asumió con la misión de salvar al equipo. Sin embargo, los malos resultados persistieron, y todo indica que si se concreta el descenso, el “Turco” también dejaría su cargo.
El desorden no se limita al plano deportivo: Godoy Cruz protagonizó incidentes con su barra brava tanto en Brasil -durante la Copa Sudamericana, donde se enfrentaron con la policía en Belo Horizonte- como en Mendoza, con episodios que derivaron en sanciones, quita de puntos y partidos suspendidos. La interna de “La Banda del Expreso” y los enfrentamientos entre facciones generaron un clima insostenible en el club.
Paradójicamente, el equipo tuvo una destacada actuación internacional: lideró su grupo en la Sudamericana, eliminando a Gremio y cayendo recién en octavos de final ante Atlético Mineiro. Pero esa performance no logró traducirse en el torneo local, donde apenas consiguió cuatro victorias entre Apertura y Clausura. La falta de continuidad y la presión externa hicieron mella en un plantel sin identidad.
A ello se sumó una polémica con Aldosivi, que solicitó quitarle puntos al Tomba tras declaraciones del gobernador de Mendoza contra la AFA. El Tribunal de Disciplina desestimó el reclamo, pero el escándalo profundizó la sensación de caos institucional.
Este sábado, el conjunto mendocino se juega más que un partido: se juega su futuro. La dirigencia prepara un fuerte operativo de seguridad para el duelo ante Riestra, mientras la hinchada, desgastada y dividida, espera un milagro futbolístico que evite un final anunciado. Si no gana, el “Expreso” perderá su categoría y cerrará el año más turbulento de su historia reciente.
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