Correa cumplió la promesa: "Le fui a agradecer a la Virgen porque sigo con vida"

Deportes

El capitán y figura de la Selección argentina en el Sudamericano sub 20 se acuerda del tumor en uno de los ventrículos que peligró su vida. Ahora, espera una chance en el Atlético de Simeone y ya se empieza a preparar para el Mundial de Nueva Zelanda, en mayo.

"Cuando salì de la operación, no veía la hora de jugar de nuevo al fútbol. Fueron meses muy duros pero ya quedaron en el pasado", aseguró Ángel Correa, el estandarte y figura de una Selección sub 20 que consiguió volver a ser campeón de un Sudamericano y sacó boletos para el Mundial en Nueva Zelanda, que se jugará en mayo, y a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro del próximo año.

El ex jugador de San Lorenzo, con tan solo 19 años, se coronó campeón varias veces: en Inferiores, en Primera, en la Copa Libertadores y ahora con la Selección. Cuando Correa armó las valijas para viajar a Madrid para jugar en el Atlético de Simeone, todo era un sueño. Pero ese sueño pasó a ser pesadilla en el momento en que, luego de exhaustivos exámenes, un tumor en uno de los ventrículos era el protagonista de los resultados.

"Le fui a agradecer a la Virgen de San Nicolás porque sigo con vida"

Debió pasar por el quirófano para una cirugía a corazón abierto en Estados Unidos. La operación fue un éxito y la recuperación, larga. Ya con el título del Sudamericano bajo el brazo, el rosarino volvió a su ciudad natal para una cita que tenía pendiente. "Le fui a agradecer a la Virgen de San Nicolás porque sigo con vida", explicó el jugador, que fue acompañado por su representante Agustín Jiménez y Jorge García, quien lo descubrió y lo llevó a San Lorenzo.

Ya consagrado, el pibe que sorprendió al propio Diego Simeone volvió a Madrid y espera una chance en el último campeón de la Liga española. "Está contento con que me haya ido bien con la Selección. Tanto el Cholo como toda la gente del Atlético me apoyaron en todo momento", resaltó Correa en una entrevista con el diario Olé. Y aunque no quiera obnubilarse con el futuro y disfrutar el presente, se permite soñar: "Espero seguir creciendo. Quiero entrenarme con el equipo y prepararme por si me toca ir al Mundial de Nueva Zelanda".

Temas

Dejá tu comentario