Se traicionó: Guardiola sacó a un delantero y le empataron el partido
En la final de la Supercopa alemana, el entrenador del Bayern Munich sacó al polaco Robert Lewandowski para poner a Rafinha a fin de cuidar su triunfo parcial. Sin embargo, terminó perdiendo.
El conjunto muniqués, pese a su deslucido funcionamiento, ganaba gracias al gol de Arjen Robben. Triunfante, Guardiola realizó un cambio poco común para él: sacó al delantero Robert Lewandowski y puso al defensor Rafinha a los 72 minutos.
Nicklas Bendtner empató el partido a los 89 minutos, cuando Guardiola empezaba a saborear la gloria de un nuevo campeonato. La Supercopa se definió en penales, donde Xabi Alonso fue el único en fallar y el Wolfsburg se quedó con el cetro. Bendtner, otra vez con el último penal, definió el destino de su equipo.
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