Hace 33 años, Mohamed Alí hacía historia en el mundo del boxeo

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*El 30 de octubre de 1974, el mejor boxeador de todos los tiempos, recuperaba el título que había perdido por negarse a combatir en Vietnam. minutouno.com recuerda aquella pelea.

Se cumplen 33 años de una de las veladas boxísticas, o mejor dicho, de la pelea más emocionante de todos los tiempos, y que fue bautizada como Rumble in the Jungle (Estruendo en la Selva): Muhammad Alí contra George Foreman.



Dicha pelea se llevó a cabo en Kinshasa, Zaire, hoy conocido como República Democrática del Congo, dado que Alí no podía pelear en Estados Unidos.


 


La prohibición venía porque antes de convertirse de católico a musulmán, cuando todavía era Cassius Clay, se había negado a unirse a las filas del ejército estadounidense para combatir en Vietnam, razón por la cuál fue condenado a cinco años de cárcel.


 


Además se le quitó su licencia para boxear, y por ende el título del mundo de los pesados que había obtenido tras vencer a Sonny Liston. Sin la licencia, Alí no tenía permitido pelear en Estados Unidos, pero al mismo tiempo sus ganas de recuperar el título de los pesados que había sido suyo, y que en ese momento estaba en manos de su compatriota George Foreman, crecían.


 


La pelea se realizó en Zaire dado que quien ofreció la mayor bolsa para el combate, fue el dictador zaireño Mobutu Sese Seko. Diez millones de dólares fue el dinero ofrecido, y el gran favorito era Foreman, ya que las apuestas estaban 3 a 1 a su favor, pero sólo las apuestas tenía de sus lado porque la gente estaba con Alí, quien cada mañana salía a entrenar por las calles de Kinshasa con los lugareños, en tanto que su rival vivía en una total opulencia, rechazada por los zaireños.


 


Alí planificó el combate de manera ajedrecística, aunque llegó a límites muy peligrosos para ganar la pelea. Increíblemente, luego de lanzar golpes en los primeros rounds, cambió la táctica, y desarrolló una nueva: el rope a rope. De esa manera, Alí se dejaba golpear, de forma controlada junto a las cuerdas, haciendo esto, el rival se desgastaba de tanto golpear.


 


Además, Alí aplicaba golpes psicológicos a Foreman, ya que en cada descanso lo insultaba para desconcentrarlo, con gritos como: "maricón de Texas", o "hijo de un hijo de un esclavo".


 


La merma en el rendimiento era notable, y el cansancio extremo que había alcanzado Foreman se transformaron en el combo perfecto para Alí, la estrategia había surtido efecto, la victoria estaba servida en bandeja, sólo tenía que dar el golpe de gracia para que la obra se completara y fuera perfecta, algo que para el mejor boxeador que dio la historia no era una utopía.


 


El reumbar del "Alí, bomayé" (Alí, matalo) era cada vez más estridente, entonces, en el octavo round, el destinatario de estas constantes arengas vio que era la hora de complacer a su gente, comenzó a arrojar golpes, que para el extenuado Big Georges, eran como estampidas de búfalos, que obviamente no resistió, y besó la lona para no volver a levantarse.


 


El título volvía a su dueño, Muhammad Alí había recuperado el su cinturón, en la que, quizás, es la pelea más extraordinaria de todos los tiempos.


 



 

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