De no acabar: Riquelme y un coqueteo que ya no sorprende
Es sin dudas el último gran ídolo de los hinchas de Boca, pero nuevamente una contradicción en su discurso lo pone en el eje de la discordia. ¿Sigue teniendo la banca del pueblo xeneize?
Es cada vez más difícil explicar con palabras la carrera de Juan Román Riquelme. Como jugador, es sin dudas uno de los mejores que dio el fútbol argentino en muchísimo tiempo, pero la discordia surge cuando se analizan sus dichos y actitudes fuera del campo de juego, donde una vez más volvió a contradecir lo que hace (muy) poco tiempo había declarado.
Aquel discurso del mes de julio, tras la eliminación en la Copa Libertadores ante Corinthians había sido terminante, cerrando definitivamente la puerta al club con el que supo ganar todo. Apenas algunos meses después, en enero, la historia casi toma un nuevo golpe de timón y Juan Román Riquelme, que había asegurado que no volvería a jugar en Boca, estuvo hasta último momento pensando en su retorno, expresamente pedido por Carlos Bianchi.
En la conferencia de prensa donde junto con Angelici comunicaron la "suspensión" de su contrato, el enganche reafirmó, ante las reiteradas consultas de los periodistas, que ya no iba a volver a jugar en Boca.
Y aquel sábado por la mañana, luego de varias semanas de trascendidos, primicias falsas y especulaciones, el propio enganche se hizo presente en el entrenamiento del Xeneize para comunicar oficialmente que no volvería. Pese a esto, también se encargó de aclarar que pensó y mucho la decisión y que no fue fácil teniendo en cuenta que en el banco ahora estaba sentado nada menos que Bianchi, con quien el enganche supo tocar el cielo con las manos como jugador.
Su primera "renuncia" a jugar con la celeste y blanca fue en septiembre de 2006, cuando luego de la eliminación en el Mundial de Alemania aseguró que su madre había sufrido mucho por las críticas hacia él y que por eso dejaba de jugar en la Selección.
Sin embargo, el jugador no tardó demasiado en volver a vestir la camiseta argentina, aunque un nuevo cortocircuito, esta vez con el entrenador Diego Maradona, volveria a "obligarlo" a renunciar a jugar con la Selección.
"No manejo los mismos códigos que el entrenador, nosotros dos no podemos trabajar juntos", decía por esos días en 2009 el enganche, que una vez más le ponía punto ¿final? a su estadía representando al país
Lo cierto es que, con una carrera plagada de idas y vueltas, contradicciones y polémicas, Juan Román Riquelme volverá a vestirse con los colores que más le gustan y a las órdenes de su DT preferido, Carlos Bianchi.
Habrá que ver si dentro de la cancha puede dar vuelta esa controversia que, una vez más, vuelve a manchar la trayectoria de un futbolista que suele resaltar positivamente dentro del campo y negativamente cuando cruza la línea de cal.
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