Un gran provocador: Mourinho, y sus polémicas inolvidables

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El técnico dejará su cargo en el Real Madrid cuando finalice la temporada. Aquí, un repaso de su conflictos con los jugadores, técnicos y la prensa.

José Mourinho abandonará el Real Madrid con una liga española, una Copa del Rey y una Supercopa bajo el brazo, un legado exiguo en el que no aparece  la Champions League y, en cambio, sí figura un cúmulo de polémicas casi interminable en el club.

El paso de Mourinho por la entidad blanca no dejó indiferente a nadie y muchos sufrieron sus actos y sus ataques dialécticos. Jugadores, árbitros, entrenadores, periodistas, sus hinchas, organismos internacionales e incluso cargos de su propio club fueron el blanco del entrenador portugués, que, después de tres cursos en el Real Madrid, pasará a la historia por sus tres trofeos y por una larga lista de polémicas difíciles de olvidar.

Los desencuentros con Jorge Valdano, entonces director general del Real Madrid, acabaron con la salida a final de temporada del argentino. Su relación tirante se atisbó desde el primer día, cuando durante la presentación oficial del portugués, Valdano tuvo que salir al paso de unos artículos que escribió tres años atrás en un medio nacional.

Por declaraciones inapropiadas, la UEFA sancionó a Mourinho con una multa de 50.000 euros y cinco partidos (luego le fueron rebajados a tres). No era la primera vez. Ese mismo curso, fue sancionado con 50.000 euros por provocar las expulsiones de Xabi Alonso y Sergio Ramos de manera esperpéntica durante un partido ante el Ajax.

Mourinho, además, menospreció a Tito Vilanova, segundo entrenador del Barcelona. En la vuelta de la Supercopa que disputaba el Madrid en el Camp Nou, le metió un dedo en un ojo durante una pelea en la que se vieron implicados varios jugadores. "¿Pito Vilanova? No sé quién es ese Pito", dijo después al ser preguntado por el incidente.

Tras ese enfrentamiento, Iker Casillas llamó a Xavi Hernández para calmar una situación que podría afectar a la Selección española. A Mourinho no le gustó el acto de su capitán y lo sentó en el banco de suplentes hasta el día de hoy.

A los hinchas del Madrid también los atacó. Al inicio de la segunda temporada recibió pitos, los mismos con los que acabó al final de su etapa blanca. Antes de un encuentro de Copa contra el Barcelona, preguntado por ello, sentenció: "Yo no escucho al madridismo".

Tal vez por eso, esta temporada, lanzó una amenaza a su gente y antes del encuentro ante el Atlético de Madrid se sometió a un plebiscito. Saltó al césped una hora antes tras invitar al público a que le silbara o le aplaudiera. "Quien quiera pitarme, estaré a las 21.20 horas", dijo. Sólo acudieron unos 10.000 espectadores.

Su relación con la prensa fue habitualmente tensa. Sus encontronazos y desencuentros fueron constantes. A veces desagradables, pero la verdad es que la lista de conflictos es casi inabarcable.

Mourinho dejará un rastro de conflictos que pocos podrán superar en tan sólo tres temporadas. En ellas, logró tres títulos. Otros, como Vicente Del Bosque, en los mismos cursos, consiguió seis, incluidas dos Ligas de Campeones. El portugués llegó a tres semifinales, algo de lo que presumió, y dejó una buena lista de polémicas.

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