Algo así le pasó hace 10 años a Katie Ledecky cuando tuvo la inmejorable oportunidad de pedirle un autógrafo y sacarse una foto con su ídolo, un Phelps de 21 años que recién estaba empezando a dar que hablar en la natación mundial.
Con apenas 19 años, Ledecky dejó de ser promesa para pasar a ser una realidad tangible. En esta competencia ya acumula dos oros y una plata, mientras que Phelps lleva tres oros ganados y va por más.
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Y aquella foto de una inocente niña cumpliendo el sueño de conocer a su referente hoy cobra un valor doblemente importante.
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