San Lorenzo, el campeón que no pudo ganar de visitante en todo el torneo
En una Copa Libertadores algo devaluada y sin la presencia de la potencias del continente, el Ciclón se llevó el título sin conseguir un triunfo jugando fuera de su casa.
El equipo de Edgardo Bauza, que estuvo a punto de quedarse afuera en la fase de grupos, terminó llegando a lo más alto del continente con un dato llamativo: no pudo ganar ninguno de sus siete partidos de visitante.
En la primera ronda, el Ciclón jugó tres partidos fuera de casa, con dos caídas y un empate. Perdió en su debut ante Botafogo por 2 a 0 y cayó ante Unión Española 1 a 0, mientras que se llevó un empate en su visita al ignoto Independiente del Valle de Ecuador 1 a 1.
Ya en octavos de final, el rival fue Gremio de Porto Alegre y el equipo de Bauza ganó 1 a 0 en la ida como local, pero cayó por el mismo resultado en Brasil. Los penales lo terminaron metiendo en cuartos.
En esa instancia, el rival fue otro brasilero, Cruzeiro, al que en la ida en el Nuevo Gasómetro derrotó por 1 a 0. En el desquite jugado en Belo Horizonte, fue empate 1 a 1.
La serie de semifinales fue la más sencilla de resolver para el equipo argentino, ya que en el partido de ida en el Bajo Flores se despachó con un 5 a 0 que lo metió en la final antes de jugar la vuelta, en la volvió a caer por 1 a 0.
Y en el partido decisivo, la primera serie en la que definió de local, la ida en Asunción terminó empatada en 1, aunque el Ciclón estuvo a un minuto de obtener lo que hubiese sido su primer triunfo como visitante.
Pero poco importa, la vuelta en Argentina lo catapultó como el mejor del certamen y le dio la primera Copa Libertadores de América a un equipo acostumbrado a sufrir, que ahora se permite festejar. Y es más que merecido.
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