Con el "fantasma" del Superclásico a cuestas, esta vez Vigliano no quiso correr riesgos

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En su vuelta a un partido de Primera División, tras su errónea labor en el Superclásico el mes último, el árbitro Mauro Vigliano decidió esta vez rápido la suspensión de Arsenal-Independiente a raiz del estado del campo del Estadio Julio Humberto Grondona por la constante lluvia.

Después de recorrer en dos oportunidades el escenario del partido, el juez decidió que no se juegue.
"El partido se suspendió, la cancha está muy anegada, principalmente en las dos franjas laterales y en el área hay mucha agua. Faltan sólo veinte minutos y no para de llover", explicó Vigliano.

El destino quiso que volviera a llover en la vuelta de Vigliano a un partido de Primera tras su errática tarea en el Superclásico del 5 de octubre, cuando bajo la intensa lluvia (quizás más intensa que la de este domingo) marcó un penal inexistente de Fernando Gago, a quien expulsó injustamente.

Esta vez Vigliano hizo acopio de los consejos y no arriesgó como en aquella vez y dejó que la AFA defina cuándo se jugará.

Tras su opaco debut en un Superclásico, Vigliano fue parado y volvió en un partido por el Nacional B, Crucero del Norte-Unión de Santa Fe, y con Arsenal-Independiente volvía a la Primera A.

No hubo reproche sino aval de las partes, entre ellas el entrenador de Independiente, que se juega sus chances por el título. "Hizo lo correcto el árbitro, no se podía jugar", resaltó Jorge Almirón, al asegurar que "perjudicaba a los dos equipos".

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