Detalles de una jornada varieté

Télam
Por Télam

Las narcovalijas, de paso por Tribunales 

Las famosas cuatro valijas con cocaína que originaron el escándalo SW fueron paseadas por todo el edificio de los tribunales de Retiro para que pudieran ser mostradas en la sala de audiencias.

Por la mañana, los empleados del tribunal las sacaron de una oficina del séptimo piso, las bajaron por el ascensor, las llevaron con sus rueditas por los pasillos hasta llegar a la sala de la Cámara de Casación Penal, donde se efectúa el debate.

Pasadas las 18:30, el equipaje volvió a hacer el mismo recorrido, aunque ya sin tanto público que las señalara como las "narcovalijas".

Un espectador en primera fila, el ex comodoro Beltrame

No quiso hablar con la prensa, pero el ex comodoro Alberto Beltrame, que fue echado de la jefatura del aeropuerto de Ezeiza por este caso, se mostró amable y se sentó en la primera fila de la sala de audiencias, casi detrás de su hijo Walter.

Cuando el joven fue llamado a declarar, dijo que su padre estaba jubilado y que él seguía viviendo con él y su madre, también presente en el juicio, en un departamento del barrio de Palermo.

Lo acusan, pero no pudo escuchar bien de qué



Iba más de una hora de lectura del requerimiento de elevación a juicio del caso y la defensora oficial Patricia Garnero interrumpió a los jueces y dijo que su asistido, Guillermo Sardi, no había escuchado "absolutamente nada" de lo que el secretario del tribunal leía.

El comentario generó risas entre el público, ya que había varios parlantes en toda la sala, pero para subsanar el problema el presidente del tribunal, Jorge Pisarenco, dijo que le darían una copia por escrito así conocía la imputación en su contra.

Arriete, el empleado del mes

Fernando Arriete, ex gerente de ventas de SW, habló durante casi tres horas ante el tribunal, pero la mayor parte del tiempo se dedicó a destacar su labor profesional y poco aportó sobre el envío de droga a España.

Contó que trabajó durante 13 años en American Airlines, donde fue premiado como el mejor ejecutivo de la compañía, y que en su paso por esa empresa ayudó a socorrer a víctimas de un accidente aéreo.

Pero lo que más gracia causó fue que contó que al entrar a SW y ver el caos que era la compañía, se hizo pasar por un cliente para demostrar que una empleada del "call center" no era capaz de vender un boleto de avión.

Dejá tu comentario