“Mientras el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva atrae más de 23 mil millones de dólares en inversiones de automotrices chinas para producir hasta un millón de vehículos por año, con integración local del 50% de autopartes, la Argentina avanza en la dirección inversa, facilitando la importación de vehículos sin aranceles”, señaló.