Diez aderezos para darle un "toque gourmet" a tus comidas

Salsas, chutney y mostazas para darle vuelo a tus platos.

Según la Real Academia Española, aderezo es el condimento que se usa para sazonar la comida. Pero, como suele pasar, ese significado no es el mismo que se le da en la calle. La sal y la pimienta no son realmente lo que llamamos aderezos.


 


En cambio, sí lo son el kétchup y la mayonesa. Ensayando una breve definición ad hoc para esta nota, diríamos que aderezos son salsas y dips preelaborados que pueden usarse directamente al final de un plato (es decir, no necesariamente durante la cocción) para cambiar o sumar sabores. Cerrados, se la bancan por varios meses; una vez abiertos deben ir a la heladera.   

Recorrimos la góndola porteña en búsqueda de diez aderezos necesarios que siempre conviene tener en la casa, al alcance de la mano. Para mejorar platos simples, dar vuelo a platos de sabores planos y salvar las papas en caso de necesidad.

1. Ketchup Heinz
El ketchup está en las antípodas de lo que se considera un producto gourmet, pero gusta, y mucho. Ahora, qué kétchup elegir es otra cuestión. No hay tanta diferencia entre las marcas de primera categoría, por lo que una decisión apuntaría a la más barata. Pero en este caso, creemos que vale la pena desembolsar unos pesos más y elegir Heinz. La marca líder de Estados Unidos (con más del 50% del mercado), y con 130 años de historia, es algo así como Warhol y McDondald’s juntos: un verdadero ícono pop americano. Se elabora con tomate concentrado, vinagre, endulzante, sal, especias y extracto de hierbas, y logra un sabor que deambula por toda la lengua. ($11).

2. Chutney de tomate verde Almacén del Sur
Todo lo que hace la gente mendocina de Almacén del Sur es genial. Un packaging elegante, productos originales, y materias primas cuidadas. Uno de nuestros favoritos es el chutney de tomates verdes, algo así como lo opuesto al kétchup. Tomates de cosecha temprana, cocidos lentamente con especias (se percibe el clavo de olor) y una acidez justa lo convierten en compañero perfecto de carnes de todo tipo, en especial cordero, pato, vaca y cerdo… y ni hablemos de una gotitas sobre galletas con queso brie. ($26)

3. Salsa Worcestershire Lea & Perrins
La Worcestershire Sauce es integrante de la categoría “salsa inglesa”. Su sabor salado puede llegar a recordar en algo a la soja, pero no, no tiene soja. En cambio, lleva vinagre, tomate, tamarindo, algo de anchoas, cebolla y ajo, especias y más, todo concentrado en un líquido oscuro y muy sabroso. Es indispensable para tirar unas gotas en un Bloody Mary, pero también juega un gran papel en casi cualquier plato. En un bifecito de lomo, al saltearlo; en unos spaghetti, al terminarlos; o en un sándwich de pollo. La marca nacional Darama, con mango, hongos secos, jengibre, tampoco está mal, aunque tenga menos profundidad de sabor. ($20)


 


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