2007, el año de la mala leche
* ¿Qué fue lo que pasó para que, en un año, se pase del récord en la producción láctea al desabastecimiento?
* La combinación de políticas oficiales que desincentivan la industria y la catástrofe climática fueron la combinación fatal.
Del éxtasis a la agonía. Ya sabemos que a los argentinos no nos gustan los términos medios. ¿Cómo se pasa de producir un volumen casi récord a una caída brusca y con problemas de abastecimiento en la leche? En 2006, los tamberos produjeron 10.130 millones de litros de leche,-un 7% más que en 2005 . Sin haber llegado a la mitad del 2007, la producción láctea ya tiene una disminución del 11%, según fuentes oficiales. “ese porcentaje es muy benévolo –sostiene Guillermo Giennasi, Coordinador de la Comisión de Lecheria de la Federación Agraria Argentina.- en los análisis que hicimos la semana pasada con los productores de todo el país, evaluábamos que la caída era de, por lo menos, el 17%”.
Las inundaciones afectan de manera muy particular a la actividad lechera: Cuando pasan dos días que una vaca no es ordeñada, “se seca” como dicen en el gremio rural, y no vuelve a dar leche hasta que tiene otra cría. Si la vaca viene de una cría reciente, es probable que se necesite un plazo que va entre 6 meses y un año hasta que se recupere su capacidad productiva.
Todos los productores consultados por minutouno.com coinciden en que la falta de una política clara por parte del Gobierno para sostener la actividad lechera fue la causa de la actual crisis.
La presión para mantener los precios bajos a costa de la pérdida de los productores es uno de los factores. El otro es la falta de incentivos, actitud inexplicable en un mercado “condenado a ser rentable”: El consumo mundial de lácteos crece al 2,5% anual constate desde hace 5 años, mientras que la producción mundial del sector lo hace a 1,5%.
El año pasado se creó un fondo que devolvía a los productores parte de las retenciones por exportaciones, a cambio de mantener un precio bajo en el mercado interno. “Esa estrategia –dice Giannesi- fue relativamente eficaz el año pasado, en que teníamos una producción de 10 mil millones de litros para abastecer el consumo interno, que es 7.500 millones de litros, es decir, una cuarta parte se exportaba y con eso, se mantenpia el precio bajo”.
Este año, la reducción de la producción, fue generando un “cortocircuito” en el sistema. “y ahora, vamos a un escenario peor –dice Giannesi- porque la producción actual, apenas va a alcanzar para abastecer al mercado interno, con los precios que el Gobierno quiere que manejemos, no se va a poder”.





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