A este ritmo, terminar con el trabajo en negro puede llevar unos 15 años

Economía

En general, y pese a las desconfianzas que generan, los datos del INDEC vienen mostrando una reducción de la tasa de desempleo y de la incidencia del empleo no registrado. De manera sintética, y con datos parciales, el INDEC estima que  hay 67 mil desempleados menos,  que se generaron 102 mil empleos asalariados registrados más y que se destruyeron 98 mil empleos asalariados no registrados.

“Sin embargo, sostiene un informe elaborado por la consultora IDESA- un análisis más detallado permite prever que la Argentina seguirá por mucho tiempo sufriendo las consecuencias de tener una alta proporción de su población con serios problemas laborales”.

En primer lugar, dice el estudio, el 84% en la reducción en la cantidad de desocupados se explica por una fuerte caída en la participación laboral. Es decir, se trata de personas que hace un año declaraban estar buscando un empleo y ahora declaran no tener empleo ni lo están buscando. De las 68 mil personas que declaraban ser desempleadas hace un año y ahora han dejado de serlo, 57 mil son personas que pasaron a la inactividad, es decir, que no trabajan ni buscan trabajo. En su mayoría se trata de mujeres. La tasa de participación femenina en los aglomerados relevados por el INDEC cayó en un año del 45% al 44%.

Por otro lado, el aumento del empleo total fue apenas de 11 mil trabajadores. Este incremento se conforma por 4 mil trabajadores asalariados adicionales –que surgen de restar a la creación de 102 mil empleos asalariados registrados, la destrucción de 98 mil empleos asalariados no registrados– y 7 mil trabajadores no asalariados. La tasa de crecimiento en el empleo total se habría ubicado –al menos en el interior del país– en la modesta cifra del 0,2% anual. Esto implica que el mecanismo de mejora en la calidad del empleo se basó en reemplazar empleo asalariado no registrado por empleo asalariado formal.

Cambiando empleo asalariado "en negro" por empleo asalariado formal a razón de 100 mil trabajadores por año, llevaría aproximadamente 15 años terminar con el problema. Queda claro, continúa el informe, que es necesaria una dinámica de creación de empleos de calidad mucho más enérgica que la observada hasta ahora. Para ello, el crecimiento económico debe ser acompañado con una mejor organización del mercado de trabajo. Como ejemplo sirve observar que la tasa de empleo entre las personas mayores de 14 años en los 15 países más desarrollados de la Unión Europea es de 66%, mientras que en Argentina apenas llega al 53%. Semejante brecha sólo puede ser acortada con un ritmo menos parsimonioso en la creación y la mejora del empleo.

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