¿Caballos vs tragamonedas? el gran negocio atrás del negocio de la concesión del Hipódromo

Economía

En el Boletín Oficial se publicó el 31 de diciembre de 2007. Se trata de la prórroga en la concesión del Hipódromo de Palermo a Hipódromo Argentino de Palermo SA (Hapsa) por 10 años con posibilidades de 5 más de. La norma permite, además, incrementar el número de máquinas tragamonedas "de acuerdo con la demanda", es decir, de manera infinita.



El tema central es que los beneficiados por este decreto son los empresarios Cristóbal López y Federico Achával, Éste ultimo tiene la concesión del hipódromo, y López (sindicado como uno de los empresarios mas cercanos a Kirchner) tiene las tragamonedas. Ahora bien, los beneficios de este negocio más allá de estar en desacuerdo con las normas porteñas, deberían ser administrados por la “macrista” Ciudad de Buenos Aires.



El decreto argumenta que Hapsa vivió momentos de dificultades económicas en los primeros 10 años de concesión y que recién en los últimos años empezó a percibir beneficios, cuyas contribuciones el gobierno utiliza para obras de bien social.

La historia



En la decada del 90, un grupo integrado por Máximo Domínguez Álzaga y Federico de Achaval (Financiera Valfinsa) y la BNL ganó la concesión del Hipódromo de Palermo. Luego fue mutando hasta llegar a la actual HAPSA con Achaval -cuñado del ex presidente de la SRA Enrique Crotto- como presidente.

La concesión estipulaba un plazo entre 1992 y 2017, pero el decreto de Néstor Kirchner la amplía hasta 2027. El contrato era solo era para la administración de carreras de caballos, aunque la intención del grupo ganador era hacer un shopping en sus instalaciones, cosa expresamente prohibida, que nunca se pudo llevar a cabo.

La breve gestión nacional de De La Rua los habilitó a poner las famosas maquinitas (slotz) con las cuales no sólo salvan el negocio (las carreras de caballos hoy no son rentables) sino que están ganando fortunas. Estimaciones extraoficiales hablan de una facturación de $ 450 millones anuales. sólo por ese rubro.
 
Pero esto no es todo: Cristóbal López también quiere entrar en la Provincia de Buenos Aires y para eso cuenta con el apoyo del Hipódromo de San Isidro en la figura del mediático presidente del Jockey Club, Bruno Quintana. Muchos socios del club mas codiciado de la Argentina ven con algo de desagrado que se utilice esa plataforma para hacer negocios. El tema es complicado, porque se degeneraría –dicen- el objetivo del Jockey Club que es mejorar la raza caballar, para transformarse en operadores del juego.



La fuerte oposición a este proyecto surge del Casino del Tigre - manejado por Boldt S.A.es decir, por los hermanos Tabanelli - por el fundado miedo de que les produce la certeza de que van a perder una importante clientela, ya que buena parte de sus apostadores viejan desd Buenos Aires.

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