¿Cómo pasar el mes sin gastarte todo el sueldo?

Economía

Los expertos en finanzas personales recomiendan ahorrar el 10% del salario y -para lograr ese objetivo- recomiendan al menos cinco claves para terminar con gastos inecesarios.

Los expertos en finanzas personales recomiendan ahorrar el 10 por ciento del sueldo pero esto no siempre es posible cuando se deben afrontar los gastos diarios del mes: supermercados, pago de servicios y del colegio de los niños, arreglos básicos de la casa y para esparcimiento.

Entonces, ¿cómo hacer para ahorrar? Comenzá todos los meses a separar de tus ingresos lo mínimo que creas posible y mentalizate con que ese dinero no está disponible. Más adelante, probá apartar más que el mes anterior y así sucesivamente.

El ahorro se forma con lo que ingresa, no con lo que sobra: Apenas recibas tu sueldo retirá un monto exclusivo para el "chanchito". Si empezás a dejar a un lado tus ahorros primero, seguramente vas a utilizar de una manera más eficiente el saldo que queda para gastar, consignó la revista Ohlalá.

Planificá: en la mayoría de los casos, ahorramos para lograr una meta en particular. ¿Querés viajar, construir tu propia casa o empezar tu propio emprendimiento? Si la respuesta es sí, ponele un valor a ese objetivo. ¿Qué más? A ese valor, asignale una fecha y planeá una estrategia a través de acciones concretas. Realizá tu propio mapa de pasos a seguir para no perder el rumbo de tu objetivo.

¿Dónde se me va la plata? entre idas y venidas, después de una jornada de locos, abrís tu billetera y pensás: "¿qué hice con la plata?" Contá: parada en el kiosco, almuerzo de mediodía, pausa cortísima para tomar un café, te tomaste un taxi o pagaste el estacionamiento. Ahora, si sumás todo lo que pagaste en el día y lo contabilizás para todo el año, vas a descubrir todo lo que gastás. Con esta idea en mente, tratá de captar dónde se te va el dinero y procurá eliminar o achicar ese gasto. Si todos los días a media tarde, en una pausa del trabajo, pasás por el kiosco a comprar tu dulce/salado favorito, no dudes en hacer ese gasto en un tienda mayorista y tráelo de tu casa.

No te dejes llevar por los descuentos: es una realidad que cuando hay promociones en los shoppings, en tiendas de electrodomésticos, en el súper arrasás. Te volvés loca por el 2x1, las rebajas en el segundo artículo, las súper-promos del día, los acumulables y las cuotas; tenés la idea fija de que vas a gastar menos, sin embargo en varios casos es todo lo contario. Las promos generan un gasto impulsivo y, en su mayoría, es fulminante para tus finanzas. En la mejor de las oportunidades, si un producto que necesitás o querés está en rebaja, compralo. ¡Vas a obtener un beneficio económico a cambio! Si sólo consumís por el descuento, sin dudas, vas a sentirlo mucho más a fin de mes. Así que, antes de ponerte en gastos, preguntate: las promociones, ¿te sacan o te meten dinero en el bolsillo?

Amigate con las segundas marcas: siempre que vas al súper, fíjate con qué productos podés ahorrar. Si bien es una realidad que con ciertos ítems te aferrás a la calidad y no lo cambiás por nada, con otros artículos prácticamente no hay diferencia entre las marcas. En esos casos, optá por la alternativa. No menosprecies la excelencia de las segundas marcas e intentá agregarlas cada vez más al changuito: en muchos casos, las grandes firmas son las mismas productoras de bienes de líneas más económicas.

Nadie te enseña sobre educación financiera: independiente de la inflación, que hoy te dificulta mantener el valor real de lo acumulado, ahorrar es una de las tareas que corre por cuenta propia. Con la mentalidad enfocada en un objetivo, informarte e investigar cuál es la mejor manera de "sacarle el jugo" a tus ingresos es uno de tus mayores desafíos. Eso sí, no te enfoques en el esfuerzo que conlleva, sino en el resultado planteado en primera instancia.

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