¿Por qué la Iglesia Católica se quedó con el Luna Park?
La tía del mítico promotor de boxeo "Tito" Lectoure era dueña del estadio. Falleció a los 95 años y en su herencia dejó en claro quienes son sus benefactores.
La dueña mayoritaria de la sociedad propietaria del Luna Park, Ernestina de Lectoure –tía del famoso promotor de boxeo "Tito" Lectoure- falleció a los 95 años de edad el pasado febrero y legó el mítico estadio a partes iguales a Cáritas y a la Sociedad Salesiana de San Juan Bosco, señalaron este lunes fuentes del Arzobispado de Buenos Aires.
Ambas entidades podrán hacerse cargo del Luna Park, declarado monumento histórico nacional en 2007, una vez que la Inspección General de Justicia resuelva la inscripción de la cesión testamentaria.
Desde el Arzobispado de Buenos Aires rechazaron adelantar qué futuro le espera al estadio por el que han pasado el estadounidense Frank Sinatra, míticos grupos de rock como The Doors o Deep Purple, el cantante Julio Iglesias y el tenor Luciano Pavarotti, entre otras muchas estrellas de la música internacional.
Desde su inauguración, en 1931, el recinto ha sido también sede de campeonatos mundiales de boxeo, en los que se consagraron leyendas argentinas como Carlos Monzón, Nicolino Locche, y escenario de una diversa agenda cultural, como las finales del Mundial de Tango.
Como no tenía hijos, la dueña del recinto, en su testamento decidió dejar el 95% de Stadium Luna Park Lectoure y Lectoure SRL a las dos entidades religiosas, que deberán repartirse el legado en partes iguales.
El 5% que queda será para un grupo de familiares y herederos de Juan Carlos "Tito" Lectoure, sobrino de Ernestina. Mientras tanto, el trámite sucesorio sigue abierto y la Justicia ordenó la intervención de la sociedad propietaria del estadio durante este proceso.
Rápidamente surgieron varios rumores sobre el futuro del estadio. Entre ellos se cuentan una posible venta y la construcción de una torre de viviendas, aunque esto chocaría con un gran impedimento: el ser monumento histórico nacional. Fuentes eclesiásticas dijeron que se le dará un "uso comercial", como a otros inmuebles administrados por la Iglesia, pero no precisaron el rubro de actividad.
"Tras la muerte de Ernestina, única gerente de la sociedad, el Luna Park está acéfalo hasta que la IGJ apruebe la inscripción de las cuotas a las dos entidades de la Iglesia", explicó Miguel Ángel Lectoure, sobrino de "Tito" Lectoure y uno de los socios minoritarios de Stadium Luna Park SRL.
El Luna Park fue declarado monumento histórico nacional en 2007. De esta manera, cualquier modificación que se quiera hacer necesitaría la autorización de la Comisión Nacional de Museos, Monumentos y Lugares Históricos, de la Secretaría de Cultura de la Nación.
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