¿Qué es la cláusula RUFO y qué papel jugó en el conflicto con los fondos buitre?

Economía

RUFO es la sigla de Rights Upon Future Offers. Se trata de una cláusula que se incluyó en los canjes de deuda de 2005 y 2010, a partir de la cual se prohíbe pagarle a los fondos buitre de manera voluntaria en mejores condiciones de aquellos bonistas que sufrieron quitas de hasta el 70 por ciento.

Por lo tanto, si se negociaba con los fondos buitre antes del 31 de diciembre, fecha en que venció esa cláusula, y se les ofrecía un monto mayor que a los bonistas reestructurados (que accedieron al canje con quitas de hasta el 70% del valor nominal de los bonos que cayeron en default en 2001) estos últimos podrían haber demandado y exigido un pago igualitario.

La cláusula RUFO figura en el Decreto 1735/04 del canje de deuda y fue incluida por Roberto Lavagna, cuando era ministro de Economía, y su equipo en 2004, bajo el gobierno de Néstor Kirchner.

Esta cláusula se hubiera activado si la Argentina hubiera decidido "voluntariamente" pagar más a los holdouts.

Desde julio, la Argentina tiene pendiente el cumplimiento del fallo del juez del Distrito Nueva York, Thomas Griesa, que obliga al país a pagarles a los holdouts, debido a que la decisión del magistrado entraba en colisión con la voluntad del país de ser equitativo con los bonistas.

El Gobierno argentino buscó evitar que se dispare esta cláusula porque –como explicó el ministro Axel Kicillof- habría implicado “un perjuicio para el país por una cifra que supera los 120.000 millones de dólares, exponiendo a los funcionarios a responsabilidades penales y civiles”.

Algunos analistas sostuvieron durante todo estos meses que como este pago a los holdouts no es voluntario, sino consecuencia de una orden judicial, la cláusula no debía dispararse ni activar una cataratas de reclamos. Como el pago no se realizó, el país no corrió ese riesgo.

En 2005 y después en 2010 se realizó un proceso de canje de los bonos de la deuda externa caída en default. El 92,4 por ciento de los bonistas aceptó ingresar en esas reestructuraciones.

Los holdout son el resto de los acreedores de la Argentina, entre los que están los fondos buitre (tienen cerca del uno por ciento de los bonos). Los fondos buitre se distinguen del resto de los holdouts porque compraron los bonos cuando la Argentina ya había ingresado en default y con el único objetivo de judicializar su cobro.


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