Fuerte suba de precios en las frutas y verduras

Economía

*En febrero las verduras subieron 17% y las frutas, 7%.
*La alzas se registraron a pesar de los precios acordados entre el Gobierno y las cámaras del sector.

Con la lechuga a la cabeza, las verduras subieron este mes cerca del 17%, pese a los precios "sugeridos" que rigen por disposición del secretario de Comercio, Guillermo Moreno.

En algunos puntos de la Capital, como Barracas, el kilogramo de ciruelas está a 3 pesos, el de durazno, a 3,50 y los pelones a 4 pesos.

Entre fin de enero y fin de febrero las verduras subieron 17,38% y las frutas lo hicieron 7,15%. La lechuga fue determinante en el primer caso, ya que se incrementó 71%, publicó hoy Clarín.

La naranja, con 37%, lideró en el segundo grupo. En ambos casos hubo problemas climáticos que afectaron la producción. Y ambos casos muestran lo difícil que resulta regular precios en un sector donde las condiciones varían de una semana a la otra.

Esta semana la Secretaría de Comercio volvió a acordar precios a nivel mayorista, que en los supermercados se encuentran sólo en los carteles.


 


En locales de San Telmo, la lechuga de calidad media, que debía venderse a 2 pesos por kilo, valía tres veces más: 6,69 pesos. Los escasos productos donde sí se respetaba el precio eran de calidad paupérrima.

Según pudo averiguar este diario, los ingresos al Mercado Central cayeron 11% en 2006 respecto de un año atrás, y un 85% de esa merma se produjo en el último trimestre del año, una época de ingresos elevados que coincide con el inicio de los controles lanzados por Comercio.

El Mercado Central, que nació como mercado testigo para el sector frutihortícola en 1985, está administrado por un ente tripartito formado por la Nación, la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires. Es el único que realiza controles sanitarios e impositivos.

Por Tapiales pasan al año 1,6 millones de toneladas de frutas y verduras, que alcanzan para atender 52% del consumo de Capital y GBA. Si los productores buscan canales alternativos, esa participación caerá. Ya lo sufrió el Mercado de Liniers, donde el ingreso de vacas se redujo a la mitad.

¿Y por qué los productores deciden esquivar el mercado? Porque los precios "acordados" no solo le ponen límite a sus ganancias posibles, sino que a veces les provocan pérdidas. Un caso es el de la papa.


 


"Nos quieren imponer un precio máximo de $0,39 por kilo, cuando el INTA calculó el costo de producción entre $0,55 y 0,60. Uno está dispuesto a ayudar con inflación, pero lo que no podemos es perder plata", señaló Marcelo Espinoza, de la Federación de Productores. 

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