Hoteles gasoleros con categoría tres estrellas
Son una nueva tendencia que crece en el país. Su secreto consiste en no resignar el lujo ni la calidad rescatando el espíritu de los hostels europeos y en la posibilidad de compartir actividades con otros pasajeros.
En los últimos tiempos aparecieron nuevas opciones de hospedaje, los denominados hoteles low cost, o de bajo costo, pero a diferencia de lo que pueda pensarse a primera instancia el bajo costo no significa a priori resignar el lujo o la comodida.
La tendencia de este tipo de alojamiento en Argentina surgió durante la crisis del 2001, a partir de la necesidad de obtener nuevas alternativas de hospedaje menos costosas.
Sin embargo en aquel momento el low cost no tenía la categoría de hotel tres estrellas, sino que esto lo fue adquiriendo con el pasar de los años y a medida que el modelo fue aceptado por la gente.
Además, este tipo de hospedajes conllevan el plus de tener la oportunidad de conocer gente en espacios comunes compartidos
Como característica, poseen una reducción de personal respecto de los hoteles más grandes, no cuentan con servicio de limpieza al cuarto, y el personal en general es muy reducido.
Otro detalle que los acerca al concepto de los viejos hosteles europeos son las salas comunes para comer que se comparten con otros pasajeros, asi como comedores para leer diarios y revistas, salas para ver películas en grupos, computadoras para conectarse a internet, todo compartido.
En Argentina, en el barrio de Palermo, cerca de la zona
donde están ubicados los outlets de ropa, abrió las puertas en el año 2011 el primer
hotel low cost tres estrellas POP hotel, un alojamiento boutique económico,
que llegó para ocupar un nicho inédito en la zona preferida de los turistas.
En él se alojan en su mayoría extranjeros pero también gente que quiere cambiar de aire, o pasar un fin de semana distinto sin salir de la ciudad. La tarifa para dos personas ronda los US$60 por dìa y en períodos de promoción se rebaja, afirman sus dueños, mientras que en la zona no se consigue nada similar por menos de US$200 dólares con características parecidas.
En esta línea un grupo de empresarios locales abrió Marcopolo Suites e inauguró hoteles en Iguazu y Calafate y en breve abrirán otro alojamiento nuevo en Bariloche, inspirado en los modelos más tradicionales de hosteles de Australia y Nueva Zelanda.
Se trata de hoteles tres estrellas que adoptan el concepto tradicional del hostel. La tarifa arranca desde $340 para la habitación doble y por ese precio se cuenta con un guía de actividades que organiza paseos, asados y otras propuestas al aire libre.
Las tarifas en esta clase de alojamiento comienzan desde los $80 para un dormitorio y trepan hasta los $300 por habitaciones con base doble o triple pensadas para grupos familiares.
Al respecto, Santiago Copello Ceo de Marcopolo Suites dijo: "Tenemos como clientes cada vez a más familias y parejas y los medios de pago más utilizados por ellos durante los últimos seis meses fueron las tarjetas de crédito, con las que pusimos hasta 18 cuotas sin interés y en pesos. Vendimos más viajes este año que el verano pasado", explicó.
También en la costa atlántica durante el verano hubo hostales de categoría tres estrellas operando, como El Refugio en Mar del Plata, que pedía $600 por una habitación doble por fin de semana, además de ofrecer cocina para uso común a sus huéspedes: "cada visitante podía cocinar lo suyo y en muchos casos se turnaban para hacer comidas típicas y originarias del país del que provenían".
Este tipo de acciones forman parte, de algún modo, del intercambio tradicional que se genera puertas adentro de estos espacios asi como las habitaciones compartidas con lockers donde cada cual puede guardar sus pertenencias de manera segura. Todas estas ya son otra marca registrada de esta clase de hospedaje, que si bien recién aterriza en la Argentina, tiene una larga tradición en el mundo.
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