La tradicional pizzería de Buenos Aires que se 'olvidó' del delivery
Toda la pizza de este lugar es increíble, pero la fainá…
Fue en el año 1962. Cinco amigos se asociaron y abrieron la Pizzería “El Fortín” en Lope de Vega y Álvarez Jonte, en el barrio porteño de Monte Castro. A esta altura, la pizzería es toda una leyenda. Tanto que en 2006 fue declarada de interés histórico.
A cualquier hora del día está llena. A las 3 de la tarde o a las 2 de la mañana, hay gente que se acerca a esta esquina para “clavarse” un par de porciones “de dorapa” y con la mano. Como el caso de Javier, un vendedor de calzado femenino, que confesó a minutouno.com “yo armo el recorrido con el auto para que me quede el mediodía más o menos cerca de acá, dos o tres veces por semana, cosa de poder mandarme una muzza con fainá”.
Y es que, como dijimos, toda la pizza de este lugar es increíble, pero la fainá…
minutouno.com conversó uno de estos mediodías porteños con Sergio Purdón, hijo de uno de los fundadores. Incansable, detrás de la caja, mientras mantiene en la cabeza todo lo que falta entregar en el mostrador y pide a los gritos lo que está faltando, Sergio cuenta que, en promedio, se venden unas 500 pizzas diarias.
Curiosamente, el nombre del local no hace referencia directa al club Vélez Sársfield: los cinco amigos que le dieron origen a la leyeda gastronómica del oeste de la ciudad decidieron mantener el nombre del comercio instalado en esa esquina al momento de comprarlo.
Como otras pizzerías que fuimos rescatando en esa sección, El Fortín no hace delivery: “¿Te parece poco despelote esto, como para que encima hagamos delivery?” dice uno de los mozos, mientras pide permiso a los parroquianos que están (estamos) apoyados en el mostrador.
Ni delivery, ni publicidad, ni franchising. El Fortín tiene una apuesta marketinera infalible: una pizza increíblemente rica y la experiencia de estar compartiendo el almuerzo o la cena con todas las personas que se acercan y rebasan este lugar.
Y no les va mal con la apuesta. Algunos de los famosos que se acercan cada tanto a comer esta exquisitez son Diego Maradona, Carlos Bianchi o Fito Páez. Por esta esquina montecastrense que queda cerca de los barrios de Devoto, Villa Luro y Floresta pasan los colectivos 47, 53, 106, 108, 109, 135 y 181.
Y es que toda la pizza de este lugar es increíble, pero la fainá… La faina mide cerca de un centímetro y medio de espesor. Por afuera, es crocante y por dentro se deshace para revelar el sabor único de esta especialidad típicamente porteña.





Dejá tu comentario