Las prepagas tienen permiso para aumentar hasta un 22%

Economía

*El Gobierno y las empresas de medicina prepaga acordaron aumentos en las cuotas.
*Ese porcentaje de aumento lo cobrarán en forma desglosada.

E Gobierno finalmente llegó a un acuerdo con las empresas de medicina privada: autorizó un aumento del 6 por ciento en las cuotas -desglosado durante el primer semestre del año- aunque con la inclusión de copagos, es decir, aranceles adicionales que los usuarios deberán pagar, según cada prestación, con montos fijados por la Superintendencia de Salud.

En cambio, aquellos usuarios que no quieran aceptar estos planes con copagos podrán utilizar otros, con beneficios sociales adicionales, que mantendrán las subas de hasta el 22 por ciento, que las empresas pretendían cobrar originalmente.

Estas son las opciones que van a tener, a partir del 1 de enero, unos 900 mil afiliados a las prepagas, aquellos que contratan el servicio en forma directa e individual. No están incluidos los usuarios corporativos, es decir quienes reciben la prestación a través de la empresa donde trabajan. Entre todos, el sistema presta servicio a unos tres millones de usuarios.

Ayer, los empresarios de las prepagas se reunieron con los funcionarios de la Superintendencia de Salud, mientras que el lunes lo habían hecho con el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. En principio, no firmaron ningún acuerdo por escrito, pero las prepagas comentaron los alcances del acuerdo "de palabra" que ya empezaron a implementar, publicó el diario Clarín.

En el nuevo esquema, y mediante una comunicación a sus afiliados, las empresas van a ofrecer dos tipos de cobertura:

Planes de salud con copagos. En este caso, los usuarios que opten por esta alternativa tendrán una suba del 6 por ciento en la cuota, desglosada de la siguiente manera: 2 por ciento de aumento en la cuota de enero, 2 por ciento en la de marzo y 2 por cento en la de mayo.

Además, el Gobierno autorizó el cobro de copagos o aranceles diferenciales, cuyos valores van a ser estipulados por la Superintendencia de Salud, que varían según el tipo de prestación.

Así, por ejemplo, una consulta médica va a costar 20 pesos; un examen de laboratorio, 15 pesos; una sesión de kinesiología o una consulta odontológica, 10 pesos; una radiografia, 20; una endoscopia, 35, y un estudio de mayor complejidad, como una tomografía computada, unos 40 pesos.

Están excluidos de los copagos el PAMI, el Plan Materno Infantil y el PMO, el Plan Médico Obligatorio. Tampoco va a variar el sistema de descuentos en los medicamentos.

La otra opción son los planes de beneficios integrales. En esta categoría van a estar los usuarios que prefieran continuar con los planes que tienen (sin copagos), con el agregado de otros beneficios sociales, como por ejemplo subsidios por sepelios o descuentos en gimnasios, entre otros.

En estos casos, las cuotas van a incluir subas de hasta el 22 por ciento, el mismo aumento que las empresas empezaron a cobrar a partir de enero, tras argumentar la suba en sus costos.

Este segundo grupo "está pensado para diferenciar un sistema médico puro, como el de los copagos, de otra cobertura más amplia", explicó Claudio Belocopitt, de Swiss Medical, convencido de que el nuevo sistema va a permitir un uso "más racional" de la medicina.

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