Los trabajadores insisten: el nuevo IPC es un "retroceso"

Economía

Ni la Navidad permite una tregua entre los trabajadores del INDEC y el gobierno. La nueva medición, que se realiza en base a cálculos similares a los que realiza el Bureau of Labor Statistics  (Oficina de Estadísticas Laborales, BLS) de EEUU, es criticada por la Comisión Técnica de ATE-INDEC. En un informe de prensa realizado por dicha comisión se afirma que “el nuevo IPC tiene como objetivo recuperar credibilidad. Sin embargo existen importantes evidencias que llevan a concluir que difícilmente logrará este objetivo”.

“La canasta que mejor refleja la evolución de los precios de consumo, es una canasta ponderada que contemple la proporción que tiene el consumo de cada subsector de hogares de la economía. En cambio, si para la canasta del nuevo IPC se tomara el consumo de una población de referencia reducida, es decir de un subgrupo de la población, como la que representa al consumo de los sectores de ingresos medios y medios bajos, se estaría dejando de lado información valiosa sobre el gasto de consumo de la economía en su conjunto”, sintetiza el informe.

Sucede que la reducción de la población de referencia hace que muchos elementos (medicina y educación privadas, esparcimiento, etc) desaparezcan del cálculo. La explicación es que las personas involucradas en la medición no utilizan ni prepaga, ni colegios privados.

Además, en base a los nuevos consumos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), se eliminarán muchos rubros alimenticios por entenderse que no están dentro de lo habitual para una familia de clase media o media baja. Estos productos dejarán de ser parte del IPC, y por ende de los acuerdos de precios.

Esto significa que los productores podrán aumentarlos libremente. “Consideramos que los pretendidos cambios metodológicos constituirían un retroceso injustificado en el desarrollo del sistema de indicadores de precios seguido hasta la fecha”, sentencia el comunicado de INDEC.

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