Chipre quiere aplicar tasa compulsiva a ahorristas y sacude a Europa

Economía

El gobierno del país europeo, sumido en una profunda crisis financiera, decidió aplicar un impuesto que afecta a todos los ahorristas. Habrá feriado bancario para evitar una corrida.

Chipre, un pequeño país ubicado en una isla del Mediterráneo, tiene en vilo a Europa y a todo el mundo financiero, por una crisis bancaria que aún no encuentra solución y para la que gobierno de esa nación quiere aplicar una suerte de "corralito financiero".

El fin de semana se acordó el plan de rescate financiero de Chipre, pero con la condición de una tasa a los ahorristas con la que se prevé recaudar unos 5.800 millones de euros.

En concreto, el gobierno chipriota acordó con la troika de acreedores un proyecto de ley mejorado, sobre la quita a los depósitos privados que suaviza el impacto a los pequeños ahorristas.

El nuevo proyecto prevé un impuesto extraordinario de 3% para los depositarios con ahorros inferiores a 100.000 euros en vez del anterior 6,7%, y 12,5% para los depósitos superiores a 100.000 en vez de 9,9%.

La Casa Blanca eludió pronunciarse sobre la situación en Chipre y se limitó a indicar que  monitoreará la situación tras el aplazamiento del voto en el Parlamento sobre el controvertido plan de rescate de la Unión Europea que aplica tasas a los depósitos de los chipriotas en los bancos de la isla.

"Me limitaría a decir lo que llevo tiempo diciendo: que a Estados Unidos le interesa una Europa fuerte y estable, algo que se aplica ampliamente a nuestra estrategia en toda Europa y en toda la eurozona", dijo el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney.

Según indicó, el presidente estadounidense, Barack Obama, seguirá manteniendo conversaciones
sobre la economía con sus pares europeos  en las próximas citas del G8 y G20 y otros foros.

En tanto, los bancos de Chipre permanecerán cerrados mañana martes y pasado, dijo una fuente gubernamental que pidió no ser identificada, según informó la agencia de noticias Bloomberg.

En tanto, el gobierno de Alemania aclaró este lunes que no fue idea suya imponer una tasa a todos los depósitos bancarios como parte del rescate financiero de Chipre, y subrayó que la decisión está en manos del gobierno chipriota.

"La forma en la que Chipre brinde su contribución es y seguirá siendo una cuestión del gobierno chipriota", recalcó el portavoz del Ejecutivo alemán, Steffen Seibert. Alemania, dijo, podría haber concebido una distribución diferente de las cargas. "Pero no es una decisión que nos competa", aclaró el portavoz.

El fin de semana se acordó el plan de rescate financiero de Chipre, pero con la condición de una tasa a los ahorradores con la que se prevé recaudar unos 5.800 millones de euros, pero hoy se cambió.

Sin embargo, según trascendió, el gobierno chipriota quiere eximir por completo de la tasa a los depósitos que estén por debajo de los 20.000 euros (unos 26.000 dólares). Esta exención se compensaría con una mayor tasa a los depósitos que superen esa cantidad.

El portavoz de la canciller Angela Merkel aprovechó la ocasión para asegurar que los depósitos en Alemania están garantizados. "Una de las características de una garantía es que sea vigente".

Mientras tanto, tanto en las filas de la oposición como en el seno del propio gobierno de centroderecha de Merkel se sumaron voces críticas hacia los planes de gravar también los depósitos bancarios chipriotas menores a 100.000 euros (129.000 dólares).

El ministro alemán de Economía y vicecanciller de Merkel, el liberal Philipp Rösler, al igual que políticos de los opositores Partido Socialdemócrata y Verdes, abogó porque sean liberadas de esta tasa extraordinaria las cuentas de ahorro menores a los 20.000 o 25.000 euros y que, en contrapartida, se aumente el gravamen para los depósitos superiores a los 100.000 euros.

Rösler aclaró que el Bundestag alemán sólo podrá aprobar las ayudas después de haber conocidos todos los detalles sobre la carga de la deuda y la relevancia de Chipre para la eurozona. Se espera que la votación sea celebrada a mediados de abril.

El portavoz gubernamental germano dejó claro que las cargas de la crisis actual no pueden ser puestas solamente sobre los hombros del  Estado chipriota y destacó la necesidad de implicar a los bancos y sus inversores. Chipre es una excepción y la solución de su problema "no tiene correlatos con otros países y por ello tampoco tendrá  efectos sobre ellos".

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